La banca mexicana se mantiene sólida y bien capitalizada. Sin embargo, en este punto de incertidumbre en el que opera el mercado, las subsidiarias de bancos españoles sí podrían sufrir alguna dificultad para acceder al mercado, reconoce Hung Q. Tran, subdirector del Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

En conversación con El Economista, explica que es innegable la importante rentabilidad que caracteriza a los bancos que operan en México, en particular, y en las economías emergentes, a nivel general.

Sin duda, tiene que ver con el hecho de que operan con un alto grado de independencia de sus matrices y el negocio básicamente se encuentra en el territorio mexicano, explicó.

Pero evidenció que la tensión en que ha operado el mercado europeo podría extenderse hacia los agentes financieros vinculados y es en este rubro donde podrían verse afectados los bancos locales cuyas matrices están en Europa.

EUROPA, EN DIRECCIÓN CORRECTA

Desde Munich, donde participó en un comité del IIF, a propósito de la cumbre del eurogrupo, observó que el acuerdo para capitalizar directamente el sistema bancario español es un claro paso en la dirección correcta.

Precisó que si las ayudas europeas a los bancos se articulan directamente, podría reforzarse la confianza en los mercados financieros en la eurozona.

En su opinión, el rescate aprobado para la banca española abrirá el acceso al mercado de estas instituciones y de ningún modo significa que habrá un señoriaje internacional sobre el sistema bancario español.

Europa está haciendo importantes progresos en la dirección correcta, en particular al garantizar la liquidez de su sistema financiero y al fortalecer la supervisión de la eurozona. Confiamos en que, paso a paso, también se incluirá una mayor observación de la condición fiscal de los miembros , advirtió.

CLARIDAD EN DEUDA

El directivo del IIF consideró que la falta de claridad sobre el balance que registrará el préstamo para el rescate bancario también podría ser un factor de presión en el mercado.

En estas alturas, comentó, no sabemos exactamente si el préstamo se hará directo a las entidades financieras o si llegará a las arcas públicas para que sea el gobierno quien los respalde.

En este segundo caso, explicó, tendría que registrarse en la deuda pública, lo que podría elevar las obligaciones hasta 90% del PIB.

Según su análisis, incluso en esta proporción, la deuda pública española se mantendría en el promedio que están administrando los países de la moneda común.

El acuerdo de Bruselas arrojó que, para realizar el rescate directo a las entidades en problemas, se tiene que crear primero un Fondo de Garantía de Depósitos comunitario, así como un mecanismo de supervisión y regulación comunes.

Un proyecto ambicioso que tomará tiempo. Un tiempo que, según el directivo del IIF, encarecerá más el acceso al mercado para los bancos españoles.

El IIF es la asociación internacional de instituciones financieras de presencia global, que fue responsable de negociar la quita histórica de deuda privada a Grecia.

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