La incertidumbre económica y el leve crecimiento en la zona euro se han visto reflejados en las calificaciones que las agencias internacionales han asignado a las deudas públicas de algunos países de la región.

La agencia de calificación Fitch Ratings anunció el viernes que bajó tres escalones la nota de la deuda a largo plazo de Grecia. Así, la evaluación pasó de BB+ a B+ , con perspectiva negativa.

Fitch, que ya había rebajado la nota griega un peldaño en enero, informó que esta nueva degradación refleja la importancia del desafío que tiene el país para poner en práctica el programa de reformas fiscales y estructurales necesarias para reducir su déficit.

Ante esta medida, el Ministerio de Finanzas de Grecia objetó: Esta decisión no toma en cuenta los compromisos adicionales que el gobierno griego ya tomó para alcanzar sus objetivos presupuestarios en el 2011 .

No obstante, la agencia de calificación había precisado en un comunicado que esta nueva nota integra sus previsiones de una nueva ayuda sustancial de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional (FMI) al país.

La zona euro está considerando la implementación de un plan que evite que Atenas caiga en cesación de pagos y que invite a los inversores privados que mantengan su exposición a la deuda griega.

Europa y el FMI han indicado que una mayor confianza en la disponibilidad de financiamiento de mediano plazo para Grecia e Irlanda ayudaría a los prestamistas a volver a los mercados de deuda.

ITALIA, TAMBIÉN CON PERSPECTIVA NEGATIVA

Grecia no fue el único país que sufrió una degradación en la perspectiva de su deuda. Standard & Poor’s (S&P) estableció como negativa la perspectiva de la deuda de Italia.

La motivación de la agencia para quitarle la calidad de estable a la deuda italiana fueron el pronóstico de lento crecimiento del país y las inquietudes sobre la capacidad del gobierno para reducir la deuda pública.

En una comunicado, S&P indicó que la perspectiva actual de crecimiento en Italia es débil y hay un compromiso endeble para implementar las reformas necesarias.

Además de advertir de un posible estancamiento político, la revisión de S&P implica que hay una gran posibilidad de que la clasificación de los bonos italianos sea rebajada en los próximos dos años. Los aliados del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, sufrieron un revés esta semana en las elecciones locales al no poder obtener una victoria abrumadora por la alcaldía de Milán, la capital financiera italiana.

Aunado a esto, Berlusconi enfrenta procesos judiciales por cargos de corrupción y prostitución, mismos que afectaron el ánimo de los inversionistas.