La tasa anual de inflación en China cayó a 2% en febrero, en medio de indicios de que la mayor economía del mundo pudiera estarse desacelerando.

El incremento de los precios al consumidor reportado el domingo por el Buró Nacional de Estadísticas bajó en relación con la cifra de 2.5% en enero.

Una inflación más baja podría aliviar presiones sobre los líderes chinos en momentos en que tratan de concentrarse en futuras reformas para hacer la economía más productiva y seguir creciendo.