El bloque de economías emergentes de Brasil, China, Rusia, India y Sudáfrica (BRICS) establecerá un banco de desarrollo con un capital total de 100,000 millones de dólares dentro de cinco años, pero los países miembros todavía no han llegado a un acuerdo sobre su participación en la estructura de la institución, dijo ayer un alto funcionario ruso.

El banco será creado por los BRICS para financiar proyectos de infraestructura, pero hay pocos avances en el proyecto, ante los prolongados desacuerdos sobre el financiamiento y la administración.

El capital inicial de 50,000 millones de dólares finalmente sería elevado a 100,000 millones de dólares.

Rusia ha propuesto que cada miembro del bloque contribuya en partes iguales, es decir, 20 por ciento. Otros funcionarios del bloque BRICS dicen que su participación debería depender del tamaño de sus economías, recordó el viceministro de Finanzas ruso, Sergei Storchak.

La postura de Rusia está a favor de un nuevo banco de desarrollo basado en nuevos principios, así que votamos por una participación igualitaria, 20% de aportes de cada uno , dijo Storchak a periodistas.

El establecimiento del banco fue propuesto por primera vez en el 2012, una iniciativa aprobada el año pasado en una cumbre del grupo BRICS en Sudáfrica.

Funcionarios del bloque se reunieron la semana pasada en Sídney en los márgenes de una reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G-20, de países desarrollados y economías en vías de desarrollo.

Tras numerosos intentos, pudimos acordar que el proceso de reunir capital (...) se desarrolle en el tiempo , dijo el funcionario ruso.

Llegamos a un acuerdo para que el periodo de contribuciones de capital se realice en cinco años , aseveró.

El grupo ha tenido dificultades para tomar una acción coordinada en el último año, después de que el retiro de los estímulos monetarios de Estados Unidos desató un éxodo de capital de sus mercados.

A su vez, la situación generó preocupación sobre el estado de las economías de los BRICS.

El periodo de cinco años otorga tiempo para recuperarse a la economía global y los mercados emergentes, que deben apuntalar sus crecimientos, lo que daría solidez a los presupuestos domésticos, indicó Storchak.