Los líderes del grupo de las 20 economías más importantes deberían actuar rápida y decisivamente para reducir la deuda de las naciones con elevadas cargas que les ponen en riesgo de afrontar “una década perdida” en desarrollo, dijo el miércoles la economista jefa del Banco Mundial, Carmen Reinhart.

“Sean audaces”, dijo Reinhart, cuando se le preguntó sobre su consejo a los líderes del G20 durante un evento organizado por el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo.

“Este no es el momento de ser tímido en la resolución de la crisis de la deuda. Las propuestas deben ser audaces en términos de reducir la deuda, porque si no los riesgos de una década perdida son muy grandes”.

También dijo que la pandemia del Covid-19 ha exacerbado los ya asombrosos problemas de deuda en muchos países y que es fundamental que las naciones del G20 avancen rápidamente con “propuestas más grandes y ambiciosas” sobre reducción de la deuda, que ha crecido exponencialmente durante la pandemia.

China no cede

Reinhart dijo también que aún existen grandes diferencias entre los líderes del G20 sobre la necesidad de reducir la deuda de los países de bajos ingresos, y que China, un importante acreedor, aún no está dispuesta a aceptar posibles cancelaciones de deuda.

Asimismo, funcionarios de finanzas del G20 acordaron anteriormente extender su Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (DSSI, por sus sigla en inglés), que permite a los países más pobres suspender los pagos de la deuda a acreedores bilaterales oficiales hasta mediados del 2021.

También acordaron en principio un marco común para tratar caso por caso el creciente número de países de bajos ingresos que enfrentan problemas de deuda, pero esa medida aún debe ser respaldada por los miembros del grupo.

Los ministros de Finanzas del G20 tienen previsto un encuentro extraordinario a inicios de noviembre para finalizar los detalles de una iniciativa que busca abordar las dificultades de deuda de algunas naciones en desarrollo.