Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), prometió usar todos los recursos disponibles para estimular la economía de la zona euro, provocando un repunte de las bolsas, después de semanas de bajas.

Draghi insinuó además que es partidario de medidas adicionales que podrían ser anunciadas en marzo, como parte de un esfuerzo descarnado por alejar el espectro de la deflación. El BCE, según analistas, podría estar considerando una estrategia monetaria aún más expansiva.

Tenemos la capacidad, la voluntad y la determinación de actuar. No hay límites sobre lo lejos que podemos ir a la hora de usar instrumentos de política (monetaria) , indicó Draghi, en una conferencia de prensa posterior al anuncio de que el emisor mantiene la tasa directriz de la zona euro en sus mínimos históricos de 0.05%, vigente desde septiembre del 2014.

La tasa para los depósitos se mantuvo en -0.3%, estipulada en diciembre, y la tasa para los préstamos marginales quedó en 0.3 por ciento. Los mercados celebraron los anuncios de la primera reunión de política monetaria del BCE en el 2016.

Los inversionistas aguardaban con ansiedad las decisiones del BCE, en un contexto marcado por el derrumbe de los precios del barril del petróleo y los recortes de las previsiones de crecimiento mundial, lastrado por la desaceleración de China.

Las bolsas, fuertemente vapuleadas desde inicios de año, volvieron a cerrar el miércoles con importantes pérdidas.

Los mercados rebotaron en las operaciones de la tarde (en Europa) después de que el presidente del BCE, Mario Draghi, explicó que el banco central podría sumar nuevas medidas a su arsenal monetario actual en marzo , comentó Jasper Lawler, analista de CMC Markets.

Draghi abrió la puerta para que hayan nuevas acciones en marzo , destacó Alexandre Baradez, analista de IG France, para quien esta estrategia sería una forma de estabilizar de manera progresiva los mercados.

La continua caída de los precios del crudo, el debilitamiento de las perspectivas de crecimiento en las economías emergentes y el debilitamiento de las expectativas de inflación han aumentado los riesgos , destacó Lee Hardman, analista experto en divisas de Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ.

Una tarea complicada

La tarea de Draghi se perfila complicada, ya que el consejo de gobernadores está dividido entre los países que quieren acciones más contundentes y los que preferirían mantener el ritmo actual de esfuerzos.

El emisor mantiene las tasas en un mínimo, como mecanismo para estimular los precios en la zona euro, con el objetivo de aumentar la cantidad de dinero en circulación, abaratando el crédito para las empresas y los hogares.

Como parte de esta estrategia, el BCE también coloca un interés negativo a los depósitos, para penalizar a los bancos que guarden dinero y estimular la circulación.

El BCE adopta una política monetaria expansiva comprando deuda pública y privada en condiciones ventajosas para los bancos.