El Banco Central Europeo (BCE) anunció el jueves que ha revisado sus previsiones de crecimiento e inflación para incorporar el impacto de la pandemia del coronavirus.

El BCE espera ahora una contracción del 8.7% del Producto Interno Bruto (PIB) de la zona euro este año antes de repuntar a un crecimiento del 5.2% el año que viene y crecer un 3.3% en 2022.

En marzo, el BCE anticipo un crecimiento este año del 0.8 por ciento.

El organismo dirigido por Christine Lagarde espera que la inflación en los 19 países que han adoptado la moneda única baje al 0.3% este año antes de subir al 0.8% en 2021 y el 1.3% en 2022.

Hace tres meses, el BCE esperaba una inflación del 1.1% en 2020, del 1.4% en 2021 y del 1.6% en 2022.

Christine Lagarde, presidenta del BCE, señaló que el alcance de la contracción y la recuperación dependerán de "la duración y la eficacia de las medidas de contención, del éxito de las políticas para mitigar el impacto adverso sobre los ingresos y el empleo, y de la medida en que la capacidad de oferta y la demanda interna se vean permanentemente afectadas".

Aunque las previsiones anteriores del BCE, publicadas en marzo, no tenían en cuenta el impacto del confinamiento, Lagarde había pronosticado recientemente una caída del PIB de entre el 8% y el 12% para este año.