El Banco Central Europeo (BCE)prepara el terreno para una salida gradual, por fases, de sus agresivas medidas de estímulo económico, resistiendo llamados aislados, por parte de algunos dirigentes de la institución, a una acción más radical, indicaron dos fuentes conocedoras de la situación.

En la reunión de política monetaria de la semana pasada, algunos integrantes del Consejo de Gobierno del BCE mencionaron la posibilidad de subir las tasas de interés antes del fin de su programa de compra de activos, dijeron las fuentes. No obstante, la discusión fue breve y no contó con un apoyo amplio, agregaron.

La inflación en la zona euro está repuntando, pero el panorama económico sigue siendo incierto y complicado por las elecciones de alto riesgo en Francia y Alemania. Esto dejó al BCE caminando sobre una cuerda floja, con la disyuntiva de influir sobre el comportamiento del mercado por un eventual ajuste o retirar demasiado pronto su red de seguridad para la economía.

Frente a esto, es probable que el BCE apueste por afinar su mensaje para los próximos meses y evite grandes giros en su política antes de la segunda vuelta de las elecciones francesas en mayo y, posiblemente, los comicios germanos en septiembre, indicaron las fuentes.

Mario Draghi, presidente del organismo, reafirmó que la entidad pondría fin primero a su programa de compra de activos por 2.3 billones de euros y sólo después estudiaría cualquier posible alza de sus tasas. Una subida de tasas significaría, sobre todo, reducir la carga de penalización que los bancos deben pagar por dejar su dinero de forma segura en el BCE durante las horas en que no hay operaciones.

Esta medida fue introducida en el 2014 para desanimar la acumulación de dinero y reactivar el préstamo. Desde entonces, ha costado miles de millones de euros a los bancos.

El préstamo está creciendo ahora, aunque de forma lenta, y el daño asociado a las tasas negativas se ha vuelto evidente hasta para el mismo BCE, que es también el principal supervisor bancario de la zona euro.

Algunas autoridades del BCE han pedido que la institución estudie, al menos,descartar nuevos recortes de tasas.