El Banco Central Europeo (BCE) prefiere que Grecia permanezca en la zona euro, aseguró este miércoles su presidente, Mario Draghi, en un coloquio en Fráncfort, mientras buena parte de los responsables políticos europeos y los mercados parecen prepararse para su salida.

"Preferimos claramente que Grecia siga en la zona euro", sostuvo Draghi.

"Pero como el Tratado no prevé nada sobre una salida (de la zona euro), no es el BCE el que decide", agregó, antes de recordar que el mandato de la institución monetaria es "mantener la estabilidad de los precios a medio plazo y preservar la integridad de su balance", lo que seguirá haciendo independientemente de lo que ocurra.

El BCE no ha dejado de defender la necesidad de preservar la zona euro en su forma actual, con 17 países, alertando de los efectos no tangibles que tendría la salida de uno de sus miembros.

Pero esta semana en las páginas del diario económico británico Financial Times el presidente del Banco Central de Bélgica, Luc Coene, habló de la posibilidad de un "divorcio amistoso".

RDS