Tiro errado del Banco Central Europeo (BCE) en la primera subasta de liquidez extraordinaria. La autoridad monetaria arrancó su nuevo programa de préstamos a largo plazo para la banca (TLTRO III), pero la cita no salió según las previsiones.

La institución europea recibió órdenes por 3,400 millones de euros, una cantidad que los expertos calificaron de “inesperadamente débil”, frente a unos pronósticos que se acercaban incluso a los 100,000 millones de euros. Sólo 28 bancos solicitaron recursos a la institución europea, frente a las 360 entidades que acudieron, en promedio, a las cuatro subastas del anterior programa (TLTRO II). Como adelantó el diario Expansión, los bancos españoles renunciaron en bloque a pedir liquidez al BCE.

La operación del BCE se salda, en lugar de con un estímulo, como fue anunciado en la última reunión de política monetaria, con un drenaje de liquidez. La semana pasada, los bancos comunicaron su deseo de amortizar anticipadamente casi 32,000 millones de euros que tomaron en el marco del anterior programa, lo que teniendo en cuenta el bajo volumen de nuevos recursos, deja al mercado con un saldo negativo de más de 28,000 millones de euros.

“No estamos seguros de que éste fuera el plan del BCE”, indica Frederik Ducrozet, economista de Pictet WM, quien sostiene que podría ser un resultado de “difícil digestión para los mercados”.

El bajo volumen de órdenes se produjo incluso pese a las condiciones ofrecidas por el BCE y que muchas entidades han calificado de “extraordinarias”. Pidiendo prestado al BCE en el marco de este nuevo programa, las entidades pueden acceder a un préstamo a tres años con tasa a 0% que, sin embargo, se puede convertir en -0.5% si cumplen ciertas condiciones. Para obtener esa bonificación, las entidades deben aumentar el volumen de préstamos concedidos a la economía real, es decir, a las empresas y las familias. Con ello, los bancos pueden ganar dinero por pedir prestado y mitigar los efectos de las tasas bajas en sus márgenes.

Cuestión de calendario

¿Cuál ha sido el problema entonces de la subasta? El calendario. Los bancos adelantaron la cifra de devoluciones de la TLTRO II sin saber que las condiciones de la TLTRO III serían notablemente más ventajosas. No sabían, por ello, que se abriría un escenario donde sería atractivo tener mayores necesidades de financiamiento, por lo que las entidades planificaron unas amortizaciones que apenas redujeron los altos niveles de liquidez que poseían.

Además, junto con la mejora de las condiciones de las inyecciones de liquidez, el BCE anunció la entrada en vigor de un sistema de tasa de depósito escalonada (conocido como tiering).

Bajo este régimen, se exime de penalización el exceso de liquidez depositado en Frankfurt que esté por debajo de las seis veces el requerimiento obligatorio. La exención se aplica a partir del 30 de octubre, lo que explica la reticencia de la banca a tomar nuevos recursos y aumentar su exceso de liquidez. Frente a pagar por tener el dinero aparcado en Frankfurt ahora, se pueden esperar a que este nuevo sistema entre en vigor para quedarse únicamente con los efectos positivos del programa.

Porque que esta subasta haya quedado casi desierta no quiere decir que en el futuro vaya a seguir ocurriendo.

El BCE abordará nuevas inyecciones de liquidez cada tres meses hasta el 2021, para un total de seis, que se suman a la de ayer. Los bancos españoles miran a la que se celebrará en diciembre, fecha en la que, ya conociendo de antemano las condiciones y con el escalonamiento de la tasa de depósito  funcionando, esperan lanzar sus mayores órdenes. El mismo pensamiento, según los expertos, ocupa al resto de bancos, especialmente a los de la periferia.