El Banco Central Europeo (BCE) definirá un mecanismo en las próximas semanas para hacer compras directas de bonos en el mercado con miras a estabilizar los elevados costos de endeudamiento de algunos países de la zona euro, dijo este jueves su presidente, Mario Draghi.

Países como España e Italia enfrentan altos costos para poder colocar deuda en los mercados, lo que ha elevado los temores de que puedan necesitar un rescate económico.

"El Consejo de Gobierno, dentro de su mandato para mantener la estabilidad de precios en el mediano plazo y en respeto a su independencia para determinar la política monetaria, podría realizar operaciones directas en el mercado abierto de un tamaño adecuado para alcanzar su objetivo", dijo Draghi.

"El Consejo de Gobierno considerará nuevas medidas no convencionales según se necesite para reparar la transmisión de la política monetaria. En las próximas semanas, diseñaremos las modalidades apropiadas para tales políticas", agregó.

Además, Draghi indicó que dar al fondo permanente de rescate de la zona euro una licencia bancaria para permitir que pida prestado al Banco Central Europeo va contra las leyes europeas.

" Tenemos una opinión legal diciendo que el (fondo) no es una contraparte adecuada", dijo Draghi.

Sus declaraciones son un revés para Italia y Francia, que habían estado presionando para que se diera una licencia bancaria al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) como una vía para darle más poder de fuego contra la crisis de la zona euro.

Draghi agregó que el crecimiento económico de la zona euro es débil y la incertidumbre sobre el panorama está golpeando la confianza en el bloque.

Al mismo tiempo, el funcionario sostuvo que la actual crisis no destruiría a la zona euro. "El euro es irreversible", afirmó.

Previo a la conferencia, el BCE informó que mantiene su tasa de interés de referencia en 0.75%.

El 26 de junio pasado, Draghi indicó que haría todo lo posible por evitar que la eurozona cayera en un colapso, lo que alimentó las expectativas de medidas para contener la crisis de la eurozona y los altos costos de financiamiento de países como Italia y España.

RDS