Francfort- El Banco Central Europeo (BCE), que mantuvo sus tasas de interés sin cambios en el 1%, revisó este jueves en clara baja sus previsiones de crecimiento para la zona euro, y auguró un retroceso del PIB de 0.1% en 2012, contra un crecimiento de 0.3% en su anterior previsión.

El BCE prevé asimismo una inflación de 2.4% en 2012 en la región, contra 2% augurado hasta ahora, indicó el presidente del BCE, Mario Draghi. Esa inflación está por encima del objetivo que siempre se ha fijado el BCE, de un máximo de 2% de inflación.

Para 2013, el BCE mantiene el pesimismo: el crecimiento será de solamente 1.1% (contra 1.3% hasta ahora) y la inflación de 1.6% (contra 1.5%) en la zona euro.

Por otra parte, el BCE mantuvo este mismo jueves su principal tipo de interés sin cambios, en 1%, su más bajo nivel histórico en el que se halla ubicado desde el pasado mes de diciembre.

Este statu quo era esperado por los analistas, en lugar de un descenso de las tasas, esencialmente por dos razones: la economía de la región se estabiliza, aunque su crecimiento sea anémico, mientras que la inflación sigue siendo alta debido a la subida de los precios del petróleo.

Para el analista Holger Schmieding, de Berenberg Bank, si se vuelven a tocar las tasas del BCE será para elevarlas, pero ello no ocurrirá antes de marzo de 2013 "tras un retorno de la zona euro al crecimiento".

El propio Draghi aseguró este jueves en conferencia de prensa hay "señales de estabilización de la economía en la zona euro (...) aunque sigue sujeta a riesgos".

El presidente del BCE afirmó además que las dos recientes operaciones de multimillonarios préstamos a tres años del instituto emisor a bancos de la zona euro fueron un "éxito incuestionable".

"Los mercados (financieros) han vuelto a abrirse (...). La confianza ha vuelto a la zona euro", dijo.

El BCE prestó la suma récord de 529,530 millones de euros a 800 bancos de la Eurozona el miércoles pasado en la segunda operación excepcional de préstamos a 3 años con un interés fijo de 1%, con el objetivo de estabilizar el sistema financiero y reactivar el crédito.

Esta operación (denominada LTRO, long-term refinancing operation) fue similar a una primera llevada a cabo en diciembre pasado, con las mismas condiciones, en la que el BCE prestó a 523 bancos la suma de 489,000 millones de euros.

Desde que se produjo esa primera operación, Draghi afirmó este jueves que había constatado "una modesta alza" en la concesión de créditos.

Recientemente, el presidente del BCE había expresado su decepción por el hecho de que los bancos no utilizaran más el dinero destribuido para prestar a las empresas y a los hogares.

Desde que asumió su cargo en noviembre, en reemplazo de Jean-Claude Trichet, Draghi se ha centrado en tratar de contener los efectos de la crisis de la deuda en Europa.

En diciembre, el BCE había rebajado su principal tasa directriz en un cuarto de punto, a 1%. Con ello, esta tasa ha vuelto a su mínimo histórico, que ya había regido entre mayo de 2009 y abril de 2011.

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