La multimillonaria ayuda de la Unión Europea (UE) y el FMI para salvar a Grecia de la bancarrota puede ser un salvavidas de plomo como el feroz ajuste impuesto a Argentina en 2001 y que hundió al país en la peor crisis de su historia, afirmaron analistas argentinos.

Los socios de la Eurozona aportarán hasta 2012 un total de 80,000 millones de euros, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pondrá el resto de 30,000 millones de euros, para alcanzar los 110,000 millones de euros que constituyen el fondo de rescate de Grecia.

A cambio del préstamo del FMI, Atenas se comprometió a poner en marcha un plan de austeridad sin precedentes que prevé un ahorro de 30,000 millones de euros para llevar su déficit público por debajo del 3% del Producto Interior Bruto (PIB), el límite del Pacto de estabilidad de la zona euro, antes de fines de 2014.

Ello "resuelve el problema de la deuda (pública) griega, pero no el de su productividad", advirtió Jorge Remes Lenicov, ex ministro de economía argentino durante 2002, en los días más aciagos de la crisis.

"Es una cifra enorme. Pero sólo garantiza que durante tres años Grecia pague la deuda", dijo el ex ministro, actual embajador argentino ante la Unión Europea.

El economista y diplomático consideró que "la receta" del FMI para Grecia "es la misma que hicieron para Argentina (previo a la crisis de 2001): bajar salarios y aumentar impuestos".

Después de estas medidas se agudizó la recesión, se intentó frenar la corrida bancaria con un bloqueo de cuentas y se abrió una crisis institucional sin precedentes que desembocó en el 'default' más grande la historia, por 90,000 millones de dólares.

Remes Lenicov apuntó que en amboe cuenta corriente en su balanza de pagos" lo que trajo aparejado "un desajuste fiscal enorme".

Sin embargo el ex presidente conservador Fernando De la Rúa (1999-2001), obligado a dejar el poder y huir en medio de una rebelión popular en diciembre del 2001, consideró que "la gran diferencia (entre ambas situaciones) es que a Grecia la asisten y a Argentina nos empujaban a la caída".

Además de los 110,000 millones de euros a Grecia, la UE trató de ahorrarse futuras sacudidas con la creación de un fondo de 750,000 millones de euros en caso de apuros de otros socios.

"En 2001 había voluntad del FMI de dar ejemplo de rigor y tirarnos a la zanja, en cambio con Grecia se han dado cuenta de que esas teorías no sirven porque tienen un efecto arrastre terrible, se dieron cuenta de que lo que hicieron en el 2001 fue un desastre", opinó De la Rúa.

El FMI aprobó primero la ayuda, pero al profundizarse la recesión le soltó la mano a Argentina poco antes del derrumbe, en una crisis durante la cual hubo cinco presidentes en menos de un mes.

En cambio, Roberto Lavagna, ex ministro de Economía (2003-2005), opinó que "el FMI no ha aprendido nada y sigue con las mismas recomendaciones que le hicieron a Argentina en el 2002 y que nosotros rechazamos".

En coincidencia, desde el gobierno argentino de la presidenta Cristina Kirchner también se escucharon críticas al tipo de auxilio.

"El FMI no aparece como un organismo renovado que busque impedir las crisis, sino como como una entidad que recuperó poder e insiste con las mismas recetas", sostuvo el viceministro de Economía, Roberto Feletti.

Las imagenes de la violencia en Grecia "son demasiado parecidas a las del 2001 (en Argentina) y es por las recetas idénticas de los organismos multilaterales de crédito con reducción de salarios y ajuste", señaló Kirchner en un acto público.

"Todavía quedan cimbronazos fuertes por venir y esta semana va a ser una semana muy, muy dura" para los griegos, vaticinó Claudio Loser, ex alto funcionario del FMI y protagonista de las negociaciones con Argentina durante la crisis de 2001.

Loser consideró que "el apoyo (financiero) a Grecia suena muy parecido al 'blindaje' argentino", aquél rescate financiero por 30,000 millones de dólares para permitir a Argentina honrar sus pagos de deuda, pero que sólo logró postergar el 'default' del que aún no emergió por completo.

"Los griegos están bajo una conmoción espantosa, si no se ponen a limpiar la casa estarán como en el blindaje argentino", indicó.

A cambio del llamado 'blindaje', constituido principalmente por fondos del FMI, Argentina debió aplicar un feroz ajuste, espejo de las medidas que anunció Grecia y que desataron protestas con saldo de tres muertos en Atenas.

Al evaluar la repercusión de la crisis griega hacia el interior de la zona euro, Loser consideró que Europa "debe encontrar un mecanismo que aún no existe" para evitar que la moneda comunitaria se siga cayendo en medio del torbellino.

"Si logran que Grecia salga del euro durante seis meses o un año, el euro se fortalecerá, si no, se va a seguir debilitando", vaticinó.

RDS