Los tenedores extranjeros de deuda española e italiana continuaron deshaciéndose de sus títulos en el primer trimestre del año, y se mantendrá esta tendencia en tanto no se estabilice la situación financiera de los países, anticiparon analistas de Fitch Ratings.

La agencia advirtió que de mantenerse la tendencia, la marcha de los inversionistas no residentes impactará en la capacidad del crédito de las instituciones financieras, lo que claramente pondrá bajo presión los costos de endeudamiento y forzará un ajuste económico más rápido .

Según los analistas de la agencia, los inversionistas no residentes tenían 32% de los bonos españoles en el primer trimestre del año, proporción que contrasta con 40% registrado en diciembre del 2011 y 60% inscrito al cierre del 2008.

Para Fitch, esta aversión a los mercados de deuda europeos, específicamente a los de la periferia (España, Italia, Portugal), persistirá mientras no mejoren las perspectivas económicas.

Los analistas observaron que son las entidades locales quienes han adquirido los títulos soberanos, con el respaldo de la liquidez barata ofrecida por el Banco Central Europeo (BCE).

Por ello enfatizaron que si en algún momento la institución limita la liquidez disponible para los bancos, podría generarse un deterioro financiero mayor.

Precisan que si el BCE no compensa en un volumen suficiente estas salidas de capital, se reducirá la disponibilidad de crédito, se presionarán los costos de endeudamiento y forzarían un ajuste más rápido, agravando los problemas económicos de España.

Los analistas precisaron que el gobierno de español tiene el objetivo de levantar unos 86,000 millones de euros en todo este año, y que ya ha emitido cerca de 50% de esta cifra. El contexto para Italia es similar, si se toma en cuenta que en el primer trimestre del año la tenencia en manos de extranjeros representaba 32%, proporción inferior a 50% documentado al cierre del 2008.