La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la versión final de la mayor reforma de Wall Street en más de 80 años, que busca prevenir nuevas crisis y fijar estándares más estrictos de operación, y envió el proyecto al Senado.

La ley fue aprobada con 237 votos a favor y 192 en contra, luego que el presidente Barack Obama, reafirmara ayer que esa transformación iba a evitar una crisis como la que estalló en 2008.

El proyecto de ley prevé la creación de un organismo de protección del consumidor financiero en el seno de la Reserva Federal (Fed) y que evita el rescate de grandes instituciones financieras a costo de los contribuyentes.

Establece un nuevo Consejo de Supervisión de Servicios Financieros, formado por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner y titulares de las agencias regulatorias, que fijará reglas de operación y mecanismos para detectar amenazas al sistema.