El crecimiento de América Latina se mantendrá a paso lento durante un periodo prolongado , debido a retos políticos y macroeconómicos en varios países de la región, afirmó Alejandro Werner, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) para América Latina.

En general, para el mediano plazo se prevé que el crecimiento se mantenga débil, lo cual subraya la importancia de resolver los retos internos , afirmó el economista de origen mexicano. El FMI estimó que la región cerrará el 2016 en retroceso de 0.3%, en recesión por segundo año consecutivo.

En un contexto mundial que, según se proyecta, seguirá débil, prevemos que la región crezca a paso lento durante un periodo prolongado , comentó Werner.

En un documento de cinco páginas, Werner destacó que este escenario de dos años seguidos de recesión ocurre por primera vez desde la crisis de la deuda de 1982-83, que desencadenó la década perdida para la región .

La región sigue siendo particularmente vulnerable a una desaceleración mayor que la prevista en China uno de los más importantes socios comerciales para la región y a nuevas caídas de los precios de las materias primas , señaló el documento.

Las principales preocupaciones del FMI se concentran fundamentalmente en dos economías sudamericanas: Brasil, un gigante que cerró el 2015 en retroceso de 3.8% y caerá 3.5% en el 2016, y Venezuela, que sufrió una caída de 10% el año pasado y que este año tendrá una recesión que el FMI estimó en 8 por ciento.

Estos dos países sufrieron un fuerte impacto de escenarios globales: la caída de los precios de los commodities, para Brasil, y el desplome generalizado en los precios del petróleo, para Venezuela. Pero los dos tienen problemas internos que atender.

En tanto que Colombia, México, Perú y Chile se incluyen entre los que han hecho buena letra en el 2015 y deberán mantenerse en esa tendencia en el 2016.