Un número creciente de regiones autónomas españolas se está rebelando en contra de los intentos del gobierno para frenar sus gastos, poniendo en peligro los esfuerzos del país para convencer a los inversionistas de que pueden manejar sus finanzas.

Una reunión, convocada para reducir el déficit total de las 17 regiones autónomas a 0.7% del PIB de España para el próximo año, fue boicoteada por Cataluña, mientras que la Consejera de Hacienda de la Junta de Andalucía abandonó el encuentro en señal de protesta.

Otras dos autonomías, Asturias y las Islas Canarias, votaron en contra de la reducción, aprobada finalmente por la mayoría de los gobiernos regionales.

El ministro de Hacienda español, Cristóbal Montoro, advirtió que el gobierno central no tolerará desvío alguno en las reducciones del déficit, una exigencia de sus 16 socios de la eurozona, que ya otorgaron 100,000 millones de euros para apuntalar la banca española.

No estoy preocupado porque nadie arriesgará la reducción del déficit , dijo Montoro y enfatizó que las autonomías están obligadas a hacerlo por ley.

Las regiones rebeldes acusan al gobierno central de ser inflexible a la hora de mantener la meta del déficit nacional del 2012 en un máximo 3.5% del PIB y 1.5% para las regiones, pese a que Bruselas autorizó a Madrid a elevar su déficit a 6.3% del PIB frente a 5.3% original.

Cataluña, que es la comunidad más endeudada de España, comunicó que no asistiría a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera porque el ministro Montoro no estaba abierto a propuestas alternativas. Anunció que no podrá pagar en julio las plantillas y gastos de los centros sociales concertados e insistió en que quizá tenga que sumarse a Valencia y Murcia para pedir ayuda al Estado.

Andalucía, pese a sostener que su endeudamiento es relativamente bajo, insistió que la reducción presupuestaria en el 2013 ahogará su economía.

España sufre su segunda recesión en tres años y las regiones y bancos han visto crecer sus deudas e impagos tras estallar la burbuja del ladrillo en el 2008. Además, el país sufre un desempleo de casi 25%, el mayor de la eurozona.