Las políticas de ajuste y de recortes presupuestarios en los países desarrollados frenan una salida de la crisis sin reducir los déficits, estima la ONU, que prevé un crecimiento del orden de 1.5% en 2013.

Según la Conferencia de la ONU sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), el crecimiento mundial debería ser considerablemente inferior a 2.3% esperado en 2012 (contra 4.1% en 2010 y 2.7% en 2011).

En un informe publicado, la UNCTAD aboga por una "redistribución de la renta mediante una fiscalidad progresiva y de los gastos públicos" para reducir las desigualdades.

"La austeridad presupuestaria y los recortes salariales debilitan el crecimiento en los países desarrollados, sin que se vean los resultados esperados en materia de reducción de los déficit presupuestarios, de creación de empleo y del restablecimiento de la confianza de los mercados financieros", escribió la UNCTAD en su Informe 2012 sobre el comercio y el desarrollo.

"Estamos en un callejón sin salida: para desbloquear la situación hace falta que aumenten los salarios", estimó Heiner Flassbeck, exministro alemán de Finanzas y director del departamento de Globalización y Estrategias de Desarrollo de la UNCTAD.

"Los gobiernos deben enviar una señal fuerte: imponer a las partes (patronal y sindicatos) alzas salariales e indexar los salarios mínimos en función de la productividad y la inflación para impulsarlos hacia arriba", consideró Flassbeck.

Uno de los principales problemas, según él, es la ausencia de inversiones de los gobiernos asustados por la deuda.

"El sector privado ahorra, cada uno ahorra y los gobiernos adoptan medidas de austeridad. Es muy sencillo: la economía se va a desplomar. No tenemos manera de exportar a la Luna o a Venus", insistió. Denunció esta religión de la austeridad defendida por Alemania y los otros países de la zona euro.

Aunque menor que años anteriores, el crecimiento en los países en desarrollo debería alcanzar 5% en 2012 (y 4% en los países en transición).