En la búsqueda del saneamiento financiero de los países europeos, Inglaterra, Alemania e Italia realizarán recortes a su presupuesto, a pesar del descontento social que este tipo de medidas ha ocasionado en otros países de la Unión Europea como Grecia o España.

Por un lado, el ministro británico del Tesoro, George Osborne, informó que recortará 6,250 millones de libras del gasto público de forma inmediata, que implica el congelamiento de nuevas contrataciones, además de reducciones a programas de Tecnologías de la Información y entidades gubernamentales autónomas.

Sin embargo, se mantendrán intactos los principales servicios, como los de salud, educativo, defensa y desarrollo internacional, según la prensa de aquel país.

Alemania también tomará el camino del recorte al gasto público, para lograr la reducción de su déficit hasta 0.35% del PIB para el 2016.

De acuerdo con el diario Financial Times, el gobierno germano reducirá su presupuesto en 10,000 millones de euros anuales. Lo anterior, indica el rotativo, será posible mediante incrementos en los impuestos.

También, el gobierno que encabeza Angela Merkel plantea la eliminación de exenciones dispositivas y donaciones, entre otros recortes al gasto, agregó el medio.

Mientras tanto, en Italia el gabinete gubernamental sostendrá hoy una reunión para aprobar un plan de austeridad con el que la administración buscará reducir su déficit a 2.7% del PIB para el 2012, desde 5.3% registrado al cierre del año pasado.

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