Una escalada en las tensiones comerciales que resulte en la imposición de nuevas tarifas en el intercambio de bienes y servicios en el mundo, afectaría mayormente a los países involucrados pero también a quienes no participan en forma directa, advirtió la calificadora Fitch Ratings.

En un análisis difundido indicó que Estados Unidos, Canadá y México estarían entre los afectados. Los primeros dos verían reducida su perspectiva de crecimiento en 0.8 puntos porcentuales para el 2019, en tanto que las estimaciones de México descenderían 1.7 puntos porcentuales para el siguiente año.

En el caso específico de México, este crecería 2.4% este año, 2.5% en el 2019 y 2.6% en el 2020. Si se profundizan las tensiones comerciales, México crecería en cambio 2.2% este año, 0.8% en el 2019 y 1.1% en el 2020.

Las proyecciones toman en cuenta la imposición de nuevas medidas arancelarias actualmente en consideración por la administración estadounidense y los aranceles de represalia proporcionales sobre los bienes estadounidenses por parte de la Unión Europea, China, Canadá y México.

El escenario asume que Estados Unidos impondría aranceles de importación de productos de la industria automotriz de 25% y aranceles adicionales a China.

Asimismo, contempla que los socios comerciales de Estados Unidos tomarían medidas en represalia y que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) colapsaría tras meses de renegociaciones.

El análisis toma en cuenta, además, nuevos aranceles sobre un total de 400,000 millones de dólares a las importaciones de bienes estadounidenses de parte de China. Considera también aranceles a 90% de las exportaciones totales de bienes chinos a Estados Unidos.

Los aranceles inicialmente se traducirían en precios de importación más elevados, lo que aumentaría los costos de las empresas y reduciría los salarios reales, indicó Fitch.

Además, la confianza empresarial y los precios de las acciones también se verían perjudicados, lo que pesaría más en la inversión empresarial y reduciría el consumo.

A largo plazo, los factores en la productividad se verían afectados, ya que las empresas locales estarían menos expuestas a la competencia internacional; por lo tanto, enfrentarían menos incentivos para buscar mejoras en la eficiencia.

La competitividad de las exportaciones en los países sujetos a aranceles disminuiría, lo que resultaría en menores volúmenes de exportación.

Pese a que la guerra comercial de Estados Unidos está dirigida principalmente a China, el análisis precisó que la economía de este país sólo retrocedería 0.3 puntos porcentuales en el 2019 y el 2020.

Mientras tanto, la mayoría de los países que no participan directamente en la guerra comercial verían retrocesos en la expansión de su Producto Interno Bruto (PIB), aunque en general a una escala mucho menor, puntualizó Fitch Ratings.

La calificadora destacó que nuevas tarifas comerciales a los flujos de bienes y servicios mundiales por 2 billones de dólares reducirían el crecimiento mundial en 0.4 puntos porcentuales, para presionarlo de 3.2 a 2.8% en el 2019.