Mientras no se controle la pandemia ni alcancemos una vacunación mayoritaria en la población de Estados Unidos que dé lugar a la normalización de la movilidad, no hay razón para anticipar cambio alguno en la política monetaria. Ni un aumento de tasas, ni un retiro de liquidez en el mercado, advirtió el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell.

Al participar en una conversación pública con estudiantes del Princeton Bendheim Center, de la Universidad de Princeton, aseguró que cuando la situación sanitaria sea controlada, y la economía comience a estabilizarse rumbo a la normalización, la Reserva Federal encontrará los mecanismos para comunicar claramente cómo y cuando comenzará a retirar los estímulos.

El banquero central reconoció que en el corto plazo y quizá hasta que se normalice la movilidad, continuarán presionados los precios de los alimentos en Estados Unidos y en todo el mundo.

Observó que se ha presentado un giro en el consumo de los hogares, donde están privilegiando la compra de alimentos y otro tipo de productos para la limpieza y salud, que contrasta con una reducción en el gasto dirigido a servicios.

Para Estados Unidos, esta presión en la demanda de alimentos y su consecuente impacto en los precios no representa un factor de riesgo y es vista como un fenómeno de carácter temporal, consignó.

Este giro en la composición del gasto de los hogares que refirió Powell, fue identificado por la Junta de Gobierno del Banco de México en nuestro país durante su reunión de diciembre. Solo que a diferencia de Estados Unidos, la presión de los precios de alimentos en México se ha mantenido de forma consistente desde abril.

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kg