Ante la apreciación del peso frente al dólar, este año el valor económico de las remesas en pesos caerá poco más de 9.00%, pronosticó el economista en jefe para BBVA Bancomer, Adolfo Albo Márquez.

En conferencia de prensa, el especialista detalló que en términos de dólares, los recursos que envían los connacionales de Estados Unidos a México reportarán un crecimiento de 3.00%, en un rango que va de cero a cinco por ciento.

Será hasta 2011 o principios de 2012 cuando las remesas registren niveles similares a los observados durante 2007 y 2008, cuando estos recursos marcaron cifras históricas y alcanzaron los 26,000 millones de dólares.

Ello, porque aunque existen síntomas que indican cierta recuperación en el empleo de los migrantes, ésta será lenta, indicó.

Explicó que con la crisis económica, las remesas se redujeron hasta llegar a niveles similares a los observados en 2005; de hecho, refirió que en 2009 los recursos que envían los connacionales de Estados Unidos a México reportaron una caída de 15.7 por ciento.

Para 2010, dijo, después de dos años de caídas consecutivas, se prevé que las remesas aumenten de forma moderada en dólares, alrededor de 3.0% en términos de la divisa verde, para sumar 21,000 millones de dólares.

'No obstante, el tipo de cambio que fue un elemento favorable en 2009 para las familias que reciben remesas, será un factor adverso en 2010', manifestó.

Señaló que la pérdida de empleo en Estados Unidos para los migrantes mexicanos ha tocado fondo, toda vez que en el primer trimestre del año los trabajadores de origen mexicano ganaron en torno a 100,000 empleos.

Precisó que para los migrantes mexicanos los sectores con mayores ganancias en empleos han sido: turismo y esparcimiento, comercio, y servicios de educación y salud.

Regionalmente, añadió, los migrantes mexicanos han ganado empleos en el sur de Estados Unido; los mexicanos nativos en dicho país, por su parte, han registrado ganancias de empleo en los servicios de educación y salud, así como en la administración pública.

Refirió que la crisis mundial afectó fuertemente en sectores con alta concentración de migrantes mexicanos, tal es el caso de la construcción, el comercio y las manufacturas, incluso más que en las dos crisis precedentes (en 1990 y 2001).

En cada uno de estos tres sectores el número de empleados actual es menor en cerca de dos millones de personas en relación con el que existía al inicio de la crisis, pero porcentualmente la pérdida ha sido mayor en construcción, con casi 26%, en comparación con las manufacturas, de 16% y el comercio con 8.0 por ciento.

Sin embargo, señaló, afortunadamente estos tres sectores comienzan a mostrar síntomas de estabilización y empiezan a detener sus caídas en términos de empleo.

El especialista comentó que a nivel mundial los efectos de la crisis sobre las remesas han sido heterogéneos, ya que desde 1986, el 2009 fue el primer año en donde se registró un retroceso en los ingresos mundiales por remesas, de 5.3% en dólares.

Las reducciones más importantes se observaron en Europa y Asia Central con 6.1 por ciento, y América Latina y el Caribe con un retroceso de 14.7%, zonas expuestas a países que han visto caídas importantes en el PIB y el empleo, explicó.

Mientras que Asia del Este y Pacifico y Asia del Sur, son las regiones donde las remesas cayeron menos, con 1.5% y 1.8%, respectivamente, detalló.

Albo Márquez señaló que las perspectivas a nivel global de las remesas para 2010 es que reporten incrementos moderados, en donde el Banco Mundial estima que crezcan en todas las regiones del mundo, aunque de forma moderada.

Europa y Asia Central serán las regiones donde los flujos por remesas presentarán mayor dinamismo, mientras que para América Latina el crecimiento esperado será de sólo 0.5 por ciento, agregó.

Hacia 2011 se esperan incrementos mayores en los flujos por remesas en todas las regiones, en donde para América Latina se pronostica un incremento de 3.5% en dólares, aunque los países asiáticos destacarán entre los más beneficiados.

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