La aprobación de recursos para Grecia eliminó el riesgo de un default desordenado dada las magnitudes de deuda del país helénico, lo que manda un mensaje de tranquilidad a los mercados porque, al mismo tiempo, libera presiones sobre otros países como España y Portugal, reduciendo la posibilidad de una estampida de capitales de economías emergentes como la nuestra, afirmó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

En conferencia de prensa, el vicepresidente del Comité de Estudios Económicos nacional, Mario Rodarte, dijo que el apoyo será de corto plazo porque quedará pendiente la expectativa de crecimiento.

De ahí la reacción social que estamos viendo en Grecia, ya que la medida será como ocurrió en México con la crisis de 1995, cuando el entonces Presidente Ernesto Zedillo dijo que la medicina sería amarga pero necesaria porque implicaba el incremento del IVA.

En ese contexto, afirmó que se ve poco probable un deterioro de las condiciones externas que dé lugar a una importante reversión de flujos que están en la Bolsa Mexicana de Valores y en el mercado de deuda en manos de inversionistas foráneos.

Al dar a conocer las expectativas económicas, el IMEF estimó un crecimiento de 3.3% para este año, lo que según Rodarte es una buena tasa de crecimiento tomando en cuenta el panorama internacional. Pero consideró que es un menor ritmo de crecimiento si se toma en consideración que en los últimos 30 años hemos avanzado por debajo de 3 por ciento. Reiteró la urgencia de mantener sin cambios las reglas del juego para atraer inversión de alta tecnología, que es la que genera empleos.

En ese sentido, Francisco Ibáñez, miembro del Comité de Infraestructura, estableció que la nueva Ley de Asociaciones Público-Privadas dará un impulso al desarrollo, pero aún falta ver qué tantos inhibidores traerá el reglamento.