El Fondo Monetario Internacional (FMI) destinó excesivos recursos y cambió demasiadas reglas para ayudar a los países europeos en crisis, algo que no sucedió en episodios anteriores, declaró este sábado el ministro de Economía argentino, Hernán Lorenzino.

"Entendemos la prioridad inmediata para contener la crisis actual en Europa, y en ese sentido, las medidas implementadas para limitar los efectos de 'desapalancamiento" que implican dar liquidez a los bancos para evitar una crisis del crédito, dijo Lorenzino en un discurso ante el Comité Monetario y Financiero de la entidad.

Esas medidas beneficiaron al resto del mundo al evitar los riesgos de contagio, explicó el ministro.

Pero "hasta ahora, demasiados esfuerzos, recursos humanos y financieros, fueron dedicados a esto, particularmente en regiones ricas, durante demasiado tiempo, y desgraciadamente aún queda mucho por hacer", criticó.

Además, "durante este proceso muchas reglas del Fondo fueron cambiadas para darles apoyo a los países más necesitados en Europa de una forma que no se vio durante la crisis asiática de 1997 y las crisis latinoamericanas en los años 2000", añadió Lorenzino, quien habló ante el comité que orienta políticamente al Fondo, en representación de su país y de otros cinco.

En Europa, Irlanda, Grecia y Portugal se han vistos obligados a pedir ayuda a sus socios del euro y también al Fondo, que destinó programas de rescate multimillonarios a esa región.

La falta de cuentas creíbles por parte de Grecia ha sido repetidamente criticada por países emergentes.

"Aunque era correcto darle prioridad a Europa en esta coyuntura, creemos que hay que darle la más alta relevancia a la gobernabilidad" del Fondo, exigió Lorenzino.

Argentina aboga por una "redistribución voluntaria" del consejo de administración que dé más poder a los países emergentes y pobres, dijo.

Otros países emergentes como Brasil se mostraron también críticos con la inconclusa reforma de cuotas internas del Fondo, pendiente desde 2010, en esta asamblea semestral del Fondo.