Argentina es uno de los muchos países cuya carga de deuda actual es insostenible, por lo que el Ministerio de Economía de la Nación en Argentina presentó una oferta final de reestructuración de su deuda externa, la cuál estará vigente hasta el 4 de agosto.

La nueva oferta del país incluye la emisión de un bono en dólares con vencimiento en el 2030 con cupón de 1% o de un título en euros con vencimiento en el mismo año y cupón de 0.5% que se entregará por intereses devengados impagos de ciertos bonos elegibles, y fue enviada a la Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos (SEC).

El ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que esta oferta es el “máximo y último esfuerzo” que el país puede hacer. En este sentido, advirtió que lo contrario implicaría entrar en “una dinámica de vencimientos que ahogaría a la economía y comprometería seriamente la recuperación postpandemia. Esperamos que nuestros acreedores comprendan las restricciones que tenemos y valoren nuestra voluntad de llegar a un acuerdo que funcione para todas las partes”, dijo Guzmán,

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha vigilado y reconocido la realidad de la economía argentina, por lo menos, desde febrero de este año, cuando explicó por qué no le sería posible al país sudamericano reducir su deuda mediante austeridad presupuestaria.

Los economistas del FMI dijeron que sería necesaria una “contribución significativa de los acreedores privados” para restablecer la sostenibilidad de la deuda. En otras palabras, los acreedores privados —que poseen 41% de la deuda argentina en moneda extranjera— tendrían que recibir pagos menores de los que prometen sus bonos.

A sabiendas de lo necesaria que es la recuperación de una economía que ya está en su tercer año de recesión, el FMI realizó a finales de marzo un análisis más detallado de la crisis de endeudamiento de Argentina, en el cual se propuso que no hubiera reducciones presupuestarias durante los próximos cuatro años. Se concluyó que, del 2020 al 2024, el gobierno argentino no sería capaz de hacer ningún pago de deuda a acreedores privados en moneda extranjera.

Por otro lado, el convenio de préstamo entre el FMI y el gobierno argentino por una cifra récord de 57,000 millones de dólares en el 2018 requería de políticas presupuestarias y monetarias más estrictas. Esto provocó tasas de interés exorbitantes, una marcada depreciación del peso argentino y una inflación elevada, así como una deuda externa creciente y la profunda recesión que continúa hasta la fecha.

Apoyan nueva oferta

Por su parte, los fondos Gramercy Funds Management y Fintech Advisory dijeron que apoyaban la nueva propuesta a acreedores de Argentina para la reestructuración de su deuda de cerca de 65,000 millones de dólares, a través de un aumento de cupones y de vencimientos más cortos de los nuevos bonos.

En un comunicado en conjunto, los dos fondos señalaron que daban la bienvenida a la nueva propuesta que Argentina dio a conocer el domingo, incluyendo la mejora en los términos ofrecidos a fines de abril.