Los funcionarios argentinos continuaron con sus reuniones con los cuadros técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington, en el marco de las negociaciones por un nuevo acuerdo y presentaron la estrategia del Gobierno para obtener financiamiento en el mercado de capitales doméstico que ayude a cubrir el déficit fiscal primario de 2021.

Se trata de una de las cuestiones clave que el organismo pretende acordar con la Argentina, dado que ante el cierre de los mercados de deuda internacionales por el elevado riesgo país y la monetización del rojo no financiero de las cuentas públicas, el fondeo en la plaza local aparece como la opción para cubrir un déficit que oscilaría entre 4% y 5.5% del PIB según los analistas y que, si bien será más bajo que el 7% de 2020, es una cifra elevadísima.

El Gobierno busca amplificar sus posibilidades de financiamiento doméstico para reducir la dependencia de la asistencia monetaria y convencer al staff del FMI de que el sendero fiscal es sostenible. Según el Presupuesto 2021 enviado por el oficialismo al Congreso, el Tesoro fondeará casi el 60% de este desequilibrio con asistencia del Banco Central (BCRA), mientras que el resto se obtendría de financiamiento neto en el mercado de deuda local.

Pero la baja del déficit no vendría por el lado de una reducción del gasto público, vía que recomienda una buena parte de los especialistas, sino por un incremento de la carga tributaria y la eliminación de la asistencia extraordinaria por la pandemia, tales como el Programa de Asistencia al Trabajo y a la Producción (ATP) y el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), por lo que el Gobierno insiste en que no hay un ajuste de las partidas y que, incluso, en términos reales crecerán.