El Gobierno subió a 2.5% —desde 0.5%— la tasa de un derecho sobre las importaciones de productos a fin de aumentar la recaudación impositiva.

Según la medida, el incremento en la denominada “tasa de estadística” sobre el comercio comenzará a regir a partir del día siguiente a su publicación, es decir, desde hoy martes, y tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre próximo.

En el decreto, firmado por el presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y Nicolas Dujovne, se destacó que “el gobierno se ha propuesto equilibrar las cuentas públicas y eliminar el déficit primario a partir del 2019 (...) En ese contexto, es necesario incrementar transitoriamente la alícuota de la tasa de estadística”.

El decreto 332/2019, publicado en el Boletín Oficial, resultará aplicable a las destinaciones definitivas de importación para consumo y a las destinaciones suspensivas de importación temporaria.

Al ser consultadas por El Cronista, varias empresas de fabricantes argentinos que utilizan insumos importados explicaron que están analizando el alcance de la medida, porque existen varios blancos en la norma.

Además, critican el cambio de las reglas de juego que hacen imposible que los precios de la economía sean previsibles y alimentan la inflación.

La incertidumbre golpea, por ejemplo, a Adefa, la cámara que nuclea a las automotrices, y a AFAC, entidad gremial empresaria de los autopartistas, ya que, aunque el decreto indica que alcanza a las importaciones temporarias no queda claro qué pasa con las aduanas factorías.

Desde AFAC explicaron que, si bien no tienen una opinión formada sobre el alcance de la tasa de estadística, es claro que podría tener un doble efecto.

El primero es directo, al encarecer sus exportaciones con la suba de precios de los insumos importadores y tener que rever las cotizaciones a sus clientes.

Y el segundo efecto negativo para los autopartistas podría ser el indirecto y mucho más importante, si la norma alcanzara a las aduanas factoría. Este último perjuicio para las autopartistas nacionales es que vuelvan a bajar las ventas a Brasil de las automotrices, y, por lo tanto, la fabricación de automóviles.

En el caso de los laboratorios medicinales, desde las cámaras que los nuclean explicaron que la nueva alícuota de la tasa de estadística encarecerá la importación de medicamentos, insumos de los fabricados nacionalmente, drogas, máquinas, partes y piezas, así como envases que se importan en muchos casos por razones técnicas.

Alerta por comercio exterior

El presidente de CIRA, la cámara de importadores, Rubén García, explicó que “el comercio exterior se está cayendo a pedazos, con ocho meses seguidos de caídas de las importaciones”, e indicó que 80% de las ventas externas va a la industria y a la producción.

García enfatizó que el decreto “no tiene sentido, porque la economía no existe, no hay mercado interno, las industrias trabajan a 50 o 60% de su capacidad de producción, cuando la gente tiene menos ingresos, cae la recaudación y entonces tienen que buscar recaudar en otros lugares”.

El dirigente gremial empresario de los importadores dijo que están tratando de comunicarse con funcionarios del Ministerio de Hacienda, que comanda Nicolás Dujovne, para que la medida no se aplique a la importación temporal y sobre todo, a la mercadería embarcada.

Es que, si se embarcó una mercadería con unas reglas de juego, no puede llegar a puerto con otros precios, remarcó. Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC (industria aceitera y exportadores de cereales), planteó que el decreto genera inconvenientes inesperados en los flujos de soya importada para su procesamiento y posterior exportación.