Argentina pretende conseguir 5,000 millones de dólares en préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM) para satisfacer sus necesidades financieras de 2021, en un año en el que el déficit fiscal primario que podría rondar 4.5% de su PIB el año que viene.

Los fondos se utilizarían para lograr la sostenibilidad fiscal, ya que el Ministerio de Economía prepara un plan macroeconómico plurianual para presentarlo a la aprobación del FMI, reportó la agencia Bloomberg. La pretensión del Gobierno es evitar pedir nuevos fondos al organismo que dirige Kristalina Georgieva, mientras negocia retrasar los pagos del programa fallido de la administración anterior. Desde el Ministerio de Economía aclararon que no hay nada oficial y que son "viejas versiones remozadas".

Según pudo saber El Cronista, el Gobierno tendría avanzadas las conversaciones por un programa de financiamiento por alrededor de 1,500 millones de dólares con uno de los bancos involucrados, mientras que la otra institución tiene previsto hasta el momento un crédito por 1,000 millones de dólares.

"Los planes están en las primeras etapas y el endeudamiento necesario es una aproximación que podría terminar dependiendo más o menos de variables como los ingresos del gobierno y las exportaciones", dijeron fuentes consultadas por la agencia de noticias norteamericana.

Los préstamos del BID a Argentina promediaron recientemente 1,360 millones de dólares por año y los del Banco Mundial, alrededor de 1,000 millones de dólares. anuales, por lo que entre ambos suman menos de la mitad del financiamiento que Argentina planea buscar en 2021. Ambas instituciones concentran sus préstamos en programas, infraestructura o proyectos sociales específicos de largo plazo en lugar de cubrir las necesidades fiscales a corto horizonte.

Este año el déficit fiscal primario rondará el 7% del PBI y habrá sido financiado casi en su totalidad con emisión monetaria, mientras que para el año que viene el rojo previsto en el Presupuesto 2021 es de 4.5% del PBI, de los cuales se pretende que la asistencia monetaria cubra un 60%. No obstante, esas previsiones pueden cambiar en función de lo que se acuerde con el Fondo.

La idea del gobierno es que con el nuevo acuerdo con el Fondo se posterguen al menos cuatro años y medio los pagos de capital de la deuda y seguir cumpliendo con los intereses, que según el Presupuesto 2021 se financiarán con desembolsos de multilaterales.

"Los pagos de servicios de intereses y de principal del resto de organismos internacionales y bilaterales y de intereses al FMI y el Club de París acumulan 4,700 millones de dólares que serán financiados, mayormente, mediante nuevos desembolsos por parte de organismos internacionales y bilaterales", asumió el equipo económico en el mensaje introductorio del Presupuesto.

Las conversaciones con el BID apuntan al financiamiento de proyectos de infraestructura, a través de "un tipo de crédito que brinda financiamiento flexible para respaldar reformas".