Jorge Capitanich, jefe de Gabinete de Argentina, dio a conocer que el Gobierno decidió "autorizar la compra de dólares para tenencia y ahorro" para personas físicas, a partir del lunes 27 de enero.

En dicha fecha, se aplicará una reducción del 35 al 20% el anticipo del Impuesto a las Ganancias para compras con tarjeta de crédito en el exterior.

El jefe de Gabinete dijo que la medida se realiza porque el Gobierno considera que el precio del dólar ha alcanzado un nivel de convergencia aceptable para los objetivos de la política económica".

El dólar oficial pasó la barrera de los 8 pesos con una depreciación de 13.7% en las últimas 48 horas. Una depreciación de esta magnitud no se veía desde el 2002, año en que la moneda cayó 66% tras el colapso del tipo de cambio fijo de la polémica ley de convertibilidad.

El anuncio de Capitanich se realizó en la Casa de Gobierno, y participó el ministro de Economía, Axel Kicillof.

LA DEPRECIACIÓN, ESPERADA POR EMPRESARIOS

"El precio del dólar (mercado oficial) ha alcanzado un nivel de convergencia aceptable para los objetivos de la política económica", argumentó Capitanich en su declaración.

Las grandes corporaciones económicas venían reclamando una solución del gobierno a la falta de competitividad de la economía por el atraso cambiario, es decir que se equiparara el valor del peso a una inflación que las consultoras económicas calculan en casi el 30% anual.

La incertidumbre había persuadido a los ricos exportadores agrícolas de soja, maíz y derivados a retener su cosecha y no liquidar sus dólares ante el Banco Central, cuya arcas lucen débiles con un saldo de 29.000 millones de dólares, lejos de los 52.000 millones que atesoraba en 2011.

Los analistas advierten que el gobierno debe concentrarse ahora en reducir la inflación, la segunda más elevada en América Latina después de Venezuela.

"El objetivo (del gobierno) aquí es restaurar la competitividad que se ha perdido (desde la devaluación de 2001). Una moneda más débil (y más flexible) ayudará. Pero la clave para una mejora fundamental radica en hacer caer la inflación", opinó Neal Shearing de Capital Economics.

El gobierno venía administrando una pequeña devaluación del peso desde comienzos de 2013, pero esta semana indujo una fuerte baja de 13,9% entre miércoles y jueves, la mayor desde 2002 cuando el país se sacudía tras el colapso del tipo de cambio fijo que rigió durante 11 años, hasta diciembre de 2001.

En momentos en que la moneda oficial se devaluaba el jueves, especuladores del mercado negro negociaban en las llamadas "cuevas financieras" el billete verde a 13 pesos.

Al respecto, Kicillof denunció que el jueves " hubo un ataque especulativo muy fuerte sobre la divisa para atentar contra el proyecto económico", al señalar en particular a la empresa anglo-holandesa Shell por comprar a un banco extranjero dólares a 8.40 mientras en el mercado se cotizaban a 7,20.

En lo que va de enero, la depreciación del peso fue de 18.6%, casi la depreciación de todo 2013 (24 por ciento).

LOS ARGENTINOS CELEBRAN

La reacción en las redes sociales fue inmediata y en Twitter apareció el hashtag "ChauCepo" en el que los internautas celebran la medida, que vuelve a permitir la adquisición de billetes verdes, un antiguo fetiche de los argentinos para refugiarse de la inflación.

En las calles la medida también fue comentada. "Tengo una hija en Ecuador y no le podía mandar dólares si la quiero ayudar. Tengo otra que vive lejos y quiero que me compre cosas y no me llegan. No me gusta nada este sistema", dijo a la AFP Ana Oyarzábal, una empleada, en pleno microcentro de Buenos Aires, siempre envuelto en un ritmo febril.

"Han querido producir un 'shock' en el mercado para generar un poco más de confianza", opinó el consultor económico y expresidente del Banco Central Aldo Pignanelli.

Argentina sufrió una caída de las reservas del Banco Central de casi 1.000 millones de dólares en lo que va del año.

"Hay mucha demanda de dólares para importaciones y pago de deudas de empresas en el exterior, con poca liquidación de exportaciones", dijo Jorge Todesca, de la consultora Finsoport.

Kirchner prohibió en 2011 vender dólares para ahorro y creó impuestos al turismo en el extranjero, entre otras baterías de medidas que trabaron las importaciones para evitar la fuga de capitales.

El país decidió desde 2006 mantenerse al margen de los mercados mundiales de capital cuando canceló su deuda con el FMI y refinanció su voluminosa deuda pública que estaba en 'default' desde 2001 .

Este viernes, el vicedirector del FMI dijo que están siguiendo la situación argentina "muy estrechamente" y que la institución estaría "contenta" de ayudar.

Con información de apertura.com y AFP

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