México se vería beneficiado de construir un espacio fiscal adicional que le permita fortalecer su posición financiera en la eventualidad de que un choque externo mayor pudiera presentarse, consideran economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

De acuerdo con un reporte especial, la fortaleza fiscal y financiera del gobierno mexicano quedó probada tras los eventos que han sucedido a la quiebra de Lehman Brothers.

Sin embargo, estiman que de presentarse un choque de mayores magnitudes, que incluya la nueva quiebra de un ente de impacto sistémico replicada por una recesión global, las autoridades tendrían menos espacio para aplicar políticas anticíclicas sostenibles.

Al interior del reporte titulado External conditions and debt sustainability in Latin America , los investigadores del FMI explicaron que el supuesto tomaría a México con una deuda pública que ya roza 43.2% del PIB.

Aunque los nuevos estándares del mercado incorporan tasas de deuda de entre 55 y 65% del Producto, como ratios manejables, llevar las obligaciones públicas hasta estos niveles podría dejar a las economías en una posición altamente vulnerable , precisan.

El episodio de Lehman Brothers motivó un incremento de la deuda pública mexicana de 37.6% del Producto en el 2007 a 44.5% del PIB en el 2010, es decir, hubo un incremento de cuatro puntos.

Según el análisis del FMI, esta situación evidencia que sería más sana la creación de ahorros que darán a las autoridades la certidumbre de contar con recursos sanos y propios para apuntalar a sus economías en caso necesario.

RESISTENTES, ?DIAGNÓSTICO GENERAL

Tras aplicar una serie de pruebas de estrés, con cuatro escenarios extremos, resulta que México, junto con Brasil, Colombia y Uruguay, se verían afectados al presentarse el escenario de estrés cuatro, que es el de mayores proporciones.

El primer ambiente hipotético para probar la resistencia de las arcas nacionales es el que incluye un choque financiero temporal que afectaría las variables en el 2013 y que retornarían al escenario base en el 2014. El supuesto dos incluye una nueva recesión global que trae aparejado un deterioro en el precio de los commodities.

El tercer escenario sería un horizonte de desaceleración económica persistente hasta el 2014. Estos tres extremos serían bien soportados por México, Brasil, Colombia, Uruguay, Paraguay, Perú y Chile.

VENEZUELA Y ARGENTINA, VULNERABLES

Según el diagnóstico, los países de la región más afectados en cualquiera de los cuatro escenarios, serían Venezuela y Argentina.

En ambos casos sufrirían una reducción presupuestaria por ser los países menos blindados en sus arcas públicas.

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