La Comisión Europea (CE) autorizó el plan de reestructuración de la deuda del Banco Agrícola de Grecia (ATE), que podrá incluir una inyección de capital de hasta 1,145 millones de euros (1,606 millones de dólares) de las arcas públicas.

Tras evaluar la operación propuesta, Bruselas consideró que 'puede permitir recuperar la rentabilidad a largo plazo' de la entidad, a la vez que no supondrá problemas para la libre competencia en el mercado europeo.

A cambio de la inyección de capital público y de otros 115 millones de euros (161 millones de dólares) de inversores privados, el quinto mayor banco griego venderá un 25%de sus activos y recortará sus gastos operativos también en un 25 por ciento.

Asimismo, deberá cambiar su gestión y evitar operaciones de alto riesgo, como las realizadas en el pasado.

La CE concluyó que la dificultades encontradas por ATE eran 'principalmente imputables a la mala calidad de sus activos, lo que tuvo consecuencia sobre su rentabilidad y solvencia'.

A juicio del comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, el banco 'puede mejorar su viabilidad si se centra en sus actividades principales, mejora su eficiencia y se adapta a prácticas de mercado sensatas'.

Será la segunda vez que el ATE, cuyo capital sumaba unos 30,000 millones de euros (42,000 millones de dólares) en 2010, recurre a la ayuda estatal.

En 2009 la entidad ya había recibido 695 millones de euros (casi 975 millones de dólares) en fondos públicos y garantías del Estado.

RDS