La Reserva Federal estadounidense debería iniciar el miércoles una fase de transición destinada a estabilizar su masivo apoyo monetario a la economía del país, en momentos en que ésta se debilita.

Se espera que una vez finalizada la reunión de dos días de su Comité de Política Monetaria (FOMC, por su sigla en inglés), se confirme la conclusión a fines de junio del programa de compra de activos por un valor de 600,000 millones de dólares, tal como está previsto y no se otorguen estímulos adicionales.

El objetivo del programa del FOMC de compra de bonos del Tesoro, anunciado en noviembre pasado, era bajar las tasas de interés a mediano y largo plazo tanto como fuera posible.

Dos años y medio atrás el banco central estadounidense redujo sustancialmente su tasa directriz a una banda entre 0 y 0.25%, ayudando así a mantener bajas las tasas de interés a corto plazo.

La compra de bonos del tesoro o flexibilización cuantitativa, también conocida como QE2, debería culminar el 30 de junio. Los observadores de FOMC aguardan ansiosos a ver si el lenguaje y las directivas de la Fed muestran algún cambio, sabiendo que el QE2 ya tiene fecha de expiración.

Casi dos años después de concluida la recesión en Estados Unidos el desempleo se mantiene alto (9.1% ) y el crecimiento económico, según el propio presidente de la Fed, Ben Bernanke, es "desesperantemente lento".

Se espera que el FOMC confirme el miércoles que la Fed continuará reinvirtiendo en bonos del Tesoro los títulos financiero inmobiliarios que detenta, a medida que lleguen a su madurez.

Eso permitirá que la inyección administrada de fondos en la economía estadounidense se mantenga en una dosis constante y teniendo en cuenta los riesgos que pesan sobre el crecimiento, Bernanke aseguró el 7 de junio que se excluye reducir este tratamiento antes de cierto tiempo.

Uno de los miembros del FOMC, James Bullard, había aseguró en mayo que manteniendo su apoyo financiero a la economía, la Fed dispondría del "tiempo necesario para evaluar la coyuntura".

Dicho de otra manera: continuar apoyando decididamente a la economía, asegurándose al mismo tiempo que el impulso inflacionario que se percibe desde el otoño boreal sea solamente pasajero y no exija un ajuste monetario.

La Fed habrá inyectado un total de 2,300 billones (millones de millones) en la economía estadounidense entre fines de 2008 y junio 30 de 2011, mediante la compra de bonos en los mercados.

Eventualmente tendrá que retirar este estímulo récord que podría desatar un espiral inflacionario que violaría el estatuto de la Fed de mantener la estabilidad de precios.

Por el momento el banco central parece listo para dejar que el estímulo llegue a su fin. Bernanke dejo claro que la política monetaria ha alcanzado su límite.

El titular de la Fed dará una conferencia de prensa luego de la reunión del FOMC el miércoles, la segunda en la historia de la institución, en un intento por brindar mayor transparencia a las decisiones de política monetaria.

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