Santiago.- Con la época dorada de los commodities cercana a su fin y una economía en desaceleración, América Latina debe confiar en el ahorro y la inversión para acortar la desigualdad, dijo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de Cepal, en entrevista con la AFP.

"Lo que nosotros decimos en Cepal es que debemos apuntalar ahorro e inversión", dijo Bárcena, tras entregar el informe sobre pobreza y desigualdad 2014 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en su sede en Santiago.

"La palabra ahorro en América Latina es la que debemos instalar, porque ahora estamos más en el consumo y no en el ahorro", enfatizó Bárcena, secretaria ejecutiva de Cepal desde el 2008 y con una vasta experiencia en las Naciones Unidas.

América Latina, donde 167 millones de personas viven en situación de pobreza, ha logrado acortar la brecha entre pobres y ricos en al menos 15 países, cayendo 10% entre el 2002 y 2013, cifra que da esperanzas a Cepal en la lucha por disminuir la desigualdad.

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Pero ante el modesto panorama de crecimiento económico de este año, en torno al 2.5% según las proyecciones de Cepal, y una menor importación de materias primas de Europa y las economías emergentes, especialmente China, Bárcena llama a la austeridad.

"Tenemos que generar sociedades que tengan más capacidad de ahorro y más austeridad. En el fondo, sociedades que dependan menos del consumo, porque el consumo en América Latina está vinculado al endeudamiento", afirmó.

Las condiciones para la inversión en la región aprovechando su riqueza natural, conectividad, y su lejanía de los conflictos como los de Medio Oriente, también son vistas por Bárcena como otro camino para cerrar la brecha, pero con una visión regional para así ofrecer un mercado mucho más numeroso que el de un solo país.

"Siento que América Latina tiene la posibilidad de pensar distinto, y tener clara la prioridad de combatir la desigualdad, apuntalar el crecimiento económico con nuevos sectores y dejar los commodities", aseveró.

"La inversión en general en infraestructura tiene una tasa aproximadamente del 21% y tiene que incrementarse a niveles de 27% anual, para poder realmente cerrar brechas en sectores como telecomunicaciones, caminos, agua", indicó.

Desigualdad y concentración del capital

Desde mediados de la década pasada, los gobiernos de la región entendieron que para combatir la desigualdad era necesario implementar políticas de Estado como programas sociales, para lograr mayor equidad.

Venezuela se convirtió en uno de los países con mayor reducción de desigualdad gracias a las grandes inversiones sociales que hizo con los ingresos del petróleo. Sin embargo, no diversificó su producción y el índice de pobreza se ubicó en 32.1% en el 2013.

"El problema es que (Venezuela) no invirtió aunque sea una parte de esas rentas en transformar su estructura productiva", afirmó Bárcena.

Los países latinoamericanos que más han disminuido la desigualdad son Venezuela, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y Perú.

Sin embargo, la concentración de capital se ha transformado en una de las razones por las que la desigualdad ha golpeado a América Latina, donde 61 millones de personas aún viven en la extrema pobreza y no tienen la oportunidad de acceder a mejores ingresos, una educación de calidad y sufren segregación territorial.

"La desigualdad está aumentando por diferentes razones. En América Latina, a la desigualdad que ya teníamos se nos está sumando esta otra, la concentración del capital y las rentas", explicó Bárcena.

"La desigualdad no es un tema de los pobres, es un tema de los ricos. Lo que tenemos que entender es lo que está pasando en los niveles más altos de concentración del ingreso o las rentas del capital", añadió.

mac