Bali, Indonesia. El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene que el ciclo de alza de tasas que mantienen economías emergentes como México, Indonesia y Filipinas, está impactando ya en su crecimiento económico.

Advierte que los bancos centrales de economías emergentes han tenido que intervenir subiendo sus tasas aún más, para tratar de restar presión a las divisas en el reciente episodio de volatilidad contra emergentes. Y con ello, han acotado aún más su margen de maniobra monetaria.

Al interior del Global Financial Stability Report (GFSR) que es la radiografía financiera mundial que cada seis meses elabora el organismo, explican que es mucho más recomendable reducir la vulnerabilidad que expone a los emergentes a salidas de capital. Pues las maniobras monetarias siempre generan impacto en el crecimiento.

En el documento, que será base de discusión en las sesiones que sostendrán los 189 miembros del FMI, explican que el deterioro de las cuentas externas, la importante acumulación de obligaciones en dólares por parte de corporativos no financieros, o del gobierno; y la reducción del  acervo en reservas internacionales, son factores de riesgo que en un episodio de aversión, exponen a los emergentes a salidas de capitales.

Explican que estos episodios de volatilidad y aversión contra emergentes, continuarán presentándose mientras persista el endurecimiento de las posiciones comerciales, particularmente de China y Estados Unidos. Anticipan que el alza de tasas de Estados Unidos será también un factor para endurecer las condiciones financieras hacia emergentes.

Y matizan que a diferencia del pasado reciente, los mercados se han vuelto más selectivos y están deshaciendo sus posiciones solo de los emisores con más riesgos.

Esta ventaja de selectividad tendría que aprovecharse para alimentar las fortalezas que permiten distinguirse del resto y garantizar certidumbre en su desempeño ante los peores escenarios, refieren.

Selectividad a favor 

En el reporte explican que la vulnerabilidad de los emisores soberanos ha aumentado desde la crisis mundial, en especial en los países de bajos ingresos. Se refieren al aumento de la deuda pública acumulada y al deterioro de las obligaciones de corporativos no financieros.

Advierten que desde abril de este año hasta la fecha, los flujos de capital no residente hacia mercados emergentes han desacelerado generando la salida de 35,000 millones de dólares del mercado accionario y de bonos emitidos por los soberanos.

Y sostienen que en el episodio del llamado “taper trantum”, o berrinche de los inversionistas ante el evidente inicio de la normalización de tasas, anunciado por el entonces presidente del Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, motivó la salida de 60,000 millones de dólares de los emergentes.

Esta diferencia radica en la evidencia de inversionistas selectivos en los mercados a los que llevan sus recursos. En aquel episodio la mayoría de los emergentes tuvieron que reaccionar para desalentar las salidas de capitales generalizadas. Mientras en el episodio actual, son las fortalezas y debilidades los factores que guían la venta masiva de títulos emergentes de un país, o  la conservación del mismo.

Apenas la semana pasada, el FMI divulgó los primeros dos capítulos de este reporte, donde advertían de la importancia de mantenerse atentos y alerta en acotar riesgos de manejo de herramientas fintech, para evitar la aparición de nuevos riesgos sistémicos.

El reporte fue lanzado durante el segundo día de trabajos de las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial, que por primera vez se realizan en Bali, Indonesia.

[email protected]