En el caso de que el Banco de México (Banxico) llegara a elevar la tasa de interés a 8% como efecto de posibles alzas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el pago del costo financiero de la deuda podría ser mayor a lo que presupuestó el gobierno federal y absorbería más recursos del erario público, lo que podría generar una presión para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, coincidieron expertos.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, indicó que, para este año, el gobierno presupuestó alrededor de 663,500 millones de pesos al pago del servicio de la deuda en los Criterios Generales de Política Económica del 2018, pero con los incrementos que ha hecho el Banxico y los que hará la Fed, podría terminar pagando más de 700,000 millones de pesos.

El costo financiero de la deuda ya superó lo que tenía presupuestado el gobierno; en total, al cierre del año, podrían estar pagando más de 700,000 millones de pesos, lo que implicaría que se destinen más recursos al pago de intereses de la deuda que a la inversión pública”.

Expuso que el costo financiero de la deuda se salió de las previsiones de política económica por dos motivos: el crecimiento económico que estimaban no se logró y el incremento de la deuda que hizo el gobierno a partir del 2015.

Al respecto, Luis Foncerrada, analista económico, comentó que ante el mal manejo de la deuda que se hizo en los primeros cuatro años del actual gobierno, el costo financiero cada vez absorbe mayores recursos del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).

“El costo financiero de la deuda, es decir, el pago de intereses, comisiones y armonizaciones, pasó de absorber 7% del PEF al inicio de la actual administración a 13%; es decir, casi se duplicó”.

FINANCIAMIENTO MÁS CARO

James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CIBanco, refirió que otro efecto de que suban las tasas es que el gobierno pueda tener complicaciones para buscar financiamiento en los mercados para el 2019, ya que le saldría más caro pagarlo.

Comentó que las implicaciones de una tasa de 8% son, sin duda, que se incremente el costo financiero de la deuda y que ello represente una presión fuerte para las finanzas públicas, pues gran parte de la recaudación tributaria se destinará a este rubro y no a proyectos que generen productividad y competitividad en el país.

“La época de tasas bajas ya está llegando a su fin (...) Creemos que, a pesar de las alzas que le quedan a la Fed, Banxico se podría desligar al menos de una de ellas. Si bien es viable que Banxico eleve las tasas hasta 8%, para CIBanco el escenario base es que cierre este año en 7.75 por ciento”.

DEL COSTO FINANCIERO, 71% ES DEUDA INTERNA

En el primer semestre del año, el gobierno federal destinó 331,735 millones de pesos al costo financiero de la deuda, lo que significó 13.1% más a lo que se destinó en el mismo periodo del 2017.

De este total, 71% correspondió al pago de intereses que se generó por deuda interna con 233,953 millones de pesos, un incremento de 17.2 por ciento. En tanto por la deuda externa, se pagaron 97,782 millones de pesos, 4.3% más que en el primer semestre del año anterior.

Los analistas coincidieron que el costo de la deuda tendrá un mayor incremento si Banxico sigue subiendo las tasas a que si las sube la Fed, pues 76% del saldo de la deuda neta está denominada en moneda nacional y el resto en moneda extranjera; además 81% de la deuda neta interna se encuentra colocada a tasa fija al igual que 100% de la deuda externa.

“Ante el incremento de tasas de interés tanto a nivel nacional como internacional, implicará que en los siguientes años el gobierno va a tener que enfrentar y destinar mayores recursos para financiar la deuda”, dijo De la Cruz.

El problema que enfrenta la siguiente administración, acotó, es que tendrá poco margen para endeudarse, las calificadoras difícilmente avalarían un incremento en deuda “y entonces, el incremento de deuda va a ser poco factible para poder financiar gasto de gobierno”.

TLCAN, LATENTE FACTOR

Ernesto O’Farril, presidente de Bursamétrica, coincidió y agregó que el incremento a 8% de las tasas de interés dependerá de cómo evolucione la inflación y el destino de la renegociación del Tratado Libre de Comercio de América del Norte.

“Estas tasas implicarían un mayor gasto del servicio de la deuda, no se verá lo mismo que se tuvo en el 2017, que a pesar de los incrementos en las tasas de interés en ese año, se logró un superávit primario”.

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