La resistencia prolongada de la pandemia en América Latina retrasará la recuperación económica y su efecto negativo comenzará a sentirse desde el primer trimestre del año advirtió la calificadora Fitch.

“Conforme se prolonga la pandemia en América Latina y se completan cierres parciales de actividades económicas, se corre el riesgo de sufrir cicatrices a mediano plazo por el cierre de negocios, el alto desempleo y la erosión en los balances financieros de los países”, afirmó la agencia en un análisis que no tiene impacto de calificación.

Al interior del estudio titulado: “Lanzamiento de la vacuna en los soberanos de América Latina”, enfatizaron que “es probable que se alivien las medidas de distanciamiento social de forma parcial, aunque será hasta fines de este año o incluso en el 2022, cuando se eliminarán por completo”.

Observaron que el sector servicios se mantiene rezagado en la recuperación ante el distanciamiento social, pues depende del contacto, y mientras no comience a normalizarse, no se podrá equilibrar la recuperación.

“Los soberanos caribeños y centroamericanos que dependen del turismo, también están expuestos a la flexibilización de las restricciones domésticas de viajes, lo que también aleja las expectativas de una recuperación consistente en el corto plazo”.

Vacunas apartadas sujetas a riesgo

Destacaron que “México, Perú y Chile son los países que parecen estar en la mejor posición regional en términos de acuerdos de adquisición de vacunas para cubrir a la mayor proporción de su población”.

Esos tres países también son los que han obtenido la aprobación para el uso de vacunas estadounidenses, europeas, chinas y rusas, que han mostrado diversos grados de eficacia y transparencia en los ensayos de seguridad, consignaron.

No obstante, subrayaron que “la vacunación ha comenzado lentamente en gran parte de la región y el suministro limitado de vacunas y redes de distribución debilitan las expectativas y plantean grandes desafíos”.

En el análisis muestran que Chile, Brasil y Costa Rica son los países que han administrado ya la mayor cantidad de dosis per capita y destacan el caso chileno para advertir que ellos “tienen el plan de tener a la mayor proporción de habitantes vacunados antes del primer semestre del año”.

Confianza y nuevas variantes

En el reporte, desarrollado por Shelly Shetty, codirectora de análisis soberano en América Latina y Christopher Dychala, analista de crédito soberano, precisaron que hay dos factores adicionales de riesgo para la recuperación:  la confianza de la población en las vacunas y la aparición de nuevas variantes del virus.

Por un lado, la seguridad y eficacia de las vacunas desempeñará un papel clave en el logro de la inmunidad colectiva asentaron, por lo que será muy relevante la participación de la gente para vacunarse.

Por otro lado, señalan la aparición de nuevas variantes del coronavirus en Brasil, Sudáfrica y Reino Unido, que aparentemente son mucho más contagiosas, tienen mayor mortalidad y son más resistentes a las vacunas.

“Los cuellos de botella en la producción o distribución, que son más lentos de lo esperado, retrasarían aún mas la recuperación”, enfatizaron.

ymorales@eleconomista.com.mx