Alemania logrará su meta de déficit cero y podrá implementar su política presupuestaria para el 2016 sin problemas, pese al desembolso económico que supone para las arcas del Estado acoger a cientos de miles de refugiados.

El Ministerio de Finanzas podrá concluir el 2016 sin incurrir en una nueva deuda, consideraron los políticos responsables del presupuesto de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes, tras una reunión de 16 horas.

Se logrará el objetivo del déficit cero a pesar de la crisis migratoria , aseguró Eckhardt Rehberg, portavoz de Presupuestos del Grupo Parlamentario de la Unión.

En este sentido, se estimó que los gastos para el año 2016 ascenderán a 316,900 millones de euros (unos 341,111 millones de dólares). El año pasado, los gastos fueron por un total de 306,900 millones de euros (330,347 millones de dólares).

A pesar de las declaraciones, lo cierto es que lograr el objetivo de déficit cero dependerá del número de refugiados que llegue a Alemania.

Ante este panorama, la comisión reservó una partida de 6,100 millones de euros (unos 6,566 millones de dólares) para costear la manutención de los refugiados, pero en el caso de que las llegadas se disparen, podría ser insuficiente.

Además, en comparación con el proyecto de ley del gobierno, la Comisión de Presupuestos aumentó los recursos para el Ministerio del Interior en cerca de 1,000 millones de euros (1,076 millones de dólares).

Esta partida estaría destinada a costear los puestos adicionales en la Oficina Federal de Migración y Refugiados, en las fuerzas de seguridad y en la Agencia de Ayuda Técnica.

Asimismo, se aumentaron los fondos para la integración a 293 millones de euros (315 millones de dólares).

Johannes Kahrs, portavoz de la política presupuestaria del grupo parlamentario del SPD, precisó que la gran coalición había demostrado que respecto de las acciones relacionadas con los refugiados, se cumplía con sus promesas.

En el presupuesto del 2016 se contemplan también reducciones de impuestos para los contribuyentes y un programa de inversión para renovar las carreteras del país.