Francfort, Alemania.- Alemania intensificó su combate contra la especulación prohibiendo las apuestas a la baja contra ciertos productos financieros, aunque Bruselas advirtió que esas medidas serán más eficaces si se coordinan a nivel europeo.

La autoridad alemana de mercados financieros (Bafin) anunció el martes la prohibición "a partir de medianoche" de la especulación a la baja contra varios productos financieros, principalmente los títulos de deuda de los 16 Estados de la Eurozona, hasta el 31 de marzo de 2011.

El Bafin justificó la medida por la "extraordinaria volatilidad de los títulos de deuda de Estados de la zona euro", que podría "poner en peligro la estabilidad del conjunto del sector financiero". Según el presidente de la autoridad, Jochen Snio, el riesgo era "concreto e inmediato".

Estas operaciones especulativas, conocidas en inglés como "short selling", permiten a los operadores bursátiles vender en los mercados un título que ni poseen ni han pedido prestado, especulando con que su valor caerá, para luego comprarlo a un precio más bajo y así embolsarse la diferencia.

Además de los títulos de deuda soberana, la prohibición del regulador alemán afecta la especulación a la baja contra algunos tipos de CDS (Credit default swaps, seguros contra impago en caso de que un país o una empresa quiebren), y las acciones de diez instituciones financieras (bancos y seguros).

La medida, que este miércoles hacía hundirse las bolsas europeas, el euro y el petróleo, tiene un alcance apenas simbólico, al ser un caso aislado.

"El grueso del mercado de especulaciones a la baja y de CDS en Europa se hace en Londres", recordó a la AFP el analista Konrad Becker, de Merck Finck.

La autoridad británica de mercados financieros (FSA) no tardó en puntualizar que la prohibición del Bafin no afecta las actividades de las sucursales situadas fuera de Alemania.

El comisario europeo de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, consideró que para que esas medidas sean más eficaces hace falta una coordinación europea, y dijo que es "útil" abordar la cuestión en la reunión de ministros de Finanzas europeos este viernes en Bruselas.

La ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, la prensa y numerosos analistas, la decisión del Bafin está dictada por consideraciones de política interior.

El gobierno liberal-conservador de Merkel ha prometido actuar en favor de una mayor regulación financiera de aquí a la próxima cumbre del G-20 a fines de junio en Toronto (Canadá), una manera de recuperar su prestigio ante una opinión pública que vio con muy malos ojos la contribución alemana al plan de ayuda a Grecia.

La decisión fue anunciada además la víspera del discurso de Merkel ante la cámara baja del Parlamento, donde defendió la contribución alemana al vasto plan de la UE y el FMI por 750,000 millones de euros para socorrer a los países más endeudados de la Eurozona. Alemania será el principal contribuyente, con 150,000 millones de euros.