Las dificultades que implica la reestructura de la deuda de Grecia han obligado a los inspectores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la Unión Europea (UE) a permanecer una semana más en la nación helena, antes de determinar si es necesario o no lo que Jean-Claude Juncker, presidente de la UE, llamó un rescate suave .

Mientras tanto, un diario alemán difundió que la canciller Angela Merkel excluyó la posibilidad de una reestructuración para Grecia u otros países europeos antes del 2013.

Esta indefinición generó la caída de las bolsas en Europa, pero paradójicamente la de Grecia fue la única que ganó ante la posibilidad del nuevo rescate.

El diario alemán Bild consignó que al participar en un evento con alumnos del Sophie Scholl de Berlín, Merkel defendió la ayuda aportada a los países en dificultades de la zona euro, pero excluyó la posibilidad de una reestructuración para Grecia.

No obstante, el Viceministro de Finanzas de Alemania mencionó que los tenedores privados de bonos griegos deberían sumarse a una reestructuración de deuda sobre una base voluntaria si Grecia no logra hacer reformas fiscales adicionales.

GRECIA SE RESISTE

El primer ministro George Papandreou declaró que Grecia cree que la reestructuración de la deuda del país hará más mal que bien.

Nosotros, el gobierno griego, las instituciones europeas, los otros países de la zona euro, todos, continuamos creyendo que el costo sobrepasa con creces cualquier beneficio potencial , afirmó Papandreou.

En tanto, el viceministro de Relaciones Exteriores, Spyros Kouvelis, comentó que Grecia no está discutiendo una reestructuración suave de su deuda, ya que eso dañaría a todas las partes involucradas.

LA UE ABRE LA POSIBILIDAD

En tanto, un funcionario europeo que pidió no ser citado reconoció que Grecia tendría que reestructurar sus adeudos, una medida que conseguiría profundizar de nuevo la crisis de deuda soberana europea.

En tanto, el presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, opinó que existía una necesidad de avanzar hacia lo que llamó una reestructuración suave de la deuda griega.

El Presidente explicó que la gran prioridad de Grecia es recaudar 50,000 millones de euros en privatizaciones de activos estatales y usar ese dinero para pagar sus deudas, mismas que son casi 150% del Producto Interno Bruto. A cambio, dijo Juncker, podría considerarse algún tipo de reestructuración de la deuda helénica.

Si Grecia hace todos estos esfuerzos, entonces debemos ver si es posible realizar una reestructuración suave de deuda griega. Me opongo terminantemente a una fuerte reestructuración , manifestó.

Mientras tanto, un equipo de expertos de la UE, el FMI y el Banco Central Europeo tendrán que pasar una semana más en Atenas para tratar de avanzar en la solución a sus problemas.