Alemania e Italia expresaron su confianza en lograr el lunes un acuerdo para evitar una suspensión de pagos de Grecia, que tendría consecuencias catastróficas para el conjunto de la zona euro.

El jefe del gobierno italiano Mario Monti, la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro griego Lucas Papademos mantuvieron el viernes una conversación telefónica al término de la cual dijeron confiar en ese acuerdo en el seno del Eurogrupo sobre Grecia, indicó un comunicado oficial italiano.

La conversación se celebró a iniciativa de Monti. Merkel debía viajar a Roma, pero debió anular su desplazamiento tras el anuncio de la dimisión del presidente alemán Christian Wulff.

"Al término de esta conversación, que fue detallada y llevada a cabo en un ambiente constructivo, los tres participantes se declararon confiados en que un acuerdo sobre Grecia pueda cerrarse el lunes en el Eurogrupo", indicó el comunicado de la presidencia del Consejo.

Los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) se reúnen el lunes en Bruselas para examinar si están reunidas las condiciones para conceder una nueva ayuda a Grecia, que incluye un plan de rescate público de 130,000 millones de euros y una quita parcial de la deuda en manos de los acreedores privados de 100,000 millones.

El Eurogrupo debe dar su acuerdo de principio sobre estos dos puntos, pero nada garantiza que ello ocurra.

La entrega de esta ayuda es vital para Atenas, que debe devolver 14,500 millones de euros antes del 20 de marzo para evitar una suspensión de pagos que podría desestabilizar a toda la zona euro.

"Hemos tenido mucha información estos últimos 15 días, estamos cada vez más cerca de obtener una base sólida que permita tomar una decisión el lunes", declaró este viernes Martin Kotthaus, portavoz del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble.

"Aún es demasiado pronto para saber cuál será esta decisión", añadió sin embargo,

Algunos países de la zona euro -- Alemania entre ellos--, irritados por los retrasos de Grecia en la implementación de sus planes de ajuste, son reacios a entregar más dinero a Atenas, sobre todo ante las elecciones legislativas griegas de abril.

Muchos temen, en efecto, que después de los comicios un nuevo gobierno heleno no respete los compromisos fijados ante sus acreedores.

Por su lado, Grecia espera que el lunes la Eurozona dé luz verde al desbloqueo de la ayuda y al plan de desendeudamiento diseñado, declaró el jueves el portavoz gubernamental, Pantelis Kapsis.

" Creemos que tendremos el visto bueno del Eurogrupo el lunes para continuar con los procedimientos", indicó Kapsis.

La deuda griega, de un total de 350.000 millones de euros, equivale al 160% de su PIB, y el objetivo es reducirla de aquí a 2020 al 120%.

No obstante, según un informe divulgado el jueves de la troika de acreedores públicos (Unión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional), la deuda griega, tras beneficiarse del rescate, "alcanzará un 129% del PIB hacia 2020", por encima del objetivo buscado del 120% del PIB para ese año.

RDS