El Parlamento alemán aprobó una red de seguridad financiera de 1 billón de dólares para estabilizar al euro, pero las bolsas del mundo caían por temores a la crisis de deuda de Europa y a una regulación más dura que pueda afectar la recuperación económica.

Ambas cámaras germanas apoyaron el aporte de Berlín de hasta 148,000 millones de euros (183,800 millones de dólares) en garantías crediticias, una medida sumamente impopular entre los electores alemanes, que se suma a la contribución de 22,400 millones de euros al paquete para la endeudada Grecia.

El proyecto fue aprobado en la Cámara por 319 votos a 73, con 195 abstenciones, luego de que la oposición social-demócrata optara por no votar.

Pocas horas después, la Cámara alta, el Bundesrat, también le dio luz verde al proyecto, el que ahora será promulgado por el presidente Horst Koehler.

Acciones europeas, a la baja

La aprobación no significó un alivio para las acciones europeas, que perdían más del 2 por ciento tras un nuevo desplome de las bolsas asiáticas.

El promedio japonés Nikkei cerró con una baja del 2.5%, con lo que acumuló un retroceso del 6.5% en la semana, fundamentalmente por la incertidumbre en la zona euro.

El Gobierno de centro-derecha de la canciller germana, Angela Merkel, no logró un respaldo transversal al paquete con el fin de mitigar la oposición pública al rescate de las economías más débiles de la zona euro, pese a su decisión unilateral de prohibir algunas operaciones especulativas en instrumentos financieros.

La prohibición del miércoles provocó una ola de ventas de acciones y un nuevo hundimiento del euro, pero también generó críticas de sus socios de la UE, incluyendo a su aliado Francia, por no haber sido consultados.

Normas más estrictas

El viernes más tarde en Bruselas, se reunirán autoridades y ministros de Finanzas de la UE para discutir un endurecimiento de las normas de disciplina fiscal del bloque y mejorar la coordinación de las políticas económicas en la zona euro.

Berlín desea mayores sanciones para quienes incumplan las normas de déficits como un procedimiento de insolvencia sin precedentes para los estados endeudados. No se esperan, eso sí, decisiones inmediatas.

Las conversaciones son sensibles debido a que algunos países de la zona euro se oponen a la propuesta de la Comisión Europea de revisar los planes presupuestarios de los miembros antes de que los presenten a sus propios parlamentos, lo que es visto como una amenaza a la soberanía nacional.

"La reunión de hoy es para coordinar las políticas económicas. Obviamente, la decisión tomada en Alemania (...) no fue un ejemplo de coordinación", dijo la ministra de Economía española, Elena Salgado, en una entrevista radial.

Reforma a Wall Street

Estados Unidos también dio un gran paso adelante para el mayor cambio a la normativa de Wall Street desde la década de 1930, luego de que el Senado aprobara un proyecto de reforma financiera.

Las normas apuntan a evitar que se repita la crisis del 2007-2009, que hundió a la economía global en una recesión de la que todavía lucha por salir.

El proyecto debe ser fusionado con otro de la Cámara de Representantes, aunque analistas creen que el presidente Barack Obama promulgará la ley el próximo mes.

Francia y Alemania, cofundadores del euro, chocaron por la prohibición germana a las ventas cortas al descubierto de bonos soberanos de la zona euro y de algunas acciones financieras.

El Parlamento holandés votó el jueves por seguir a Berlín, pero el Gobierno calificó de poco efectiva la medida y podría vetar la prohibición.

Las coberturas en corto ayudaron a elevar al euro hasta un máximo de 1,26 dólares el viernes, desde un mínimo de cuatro años de 1.2143 del miércoles. La moneda europea transaba en torno a 1.25 dólares a las 11:00 GMT.

El ministro francés de Presupuesto, Francois Baroin, aseguró que el euro no estaba en peligro, porque París y Berlín estaban decididos a proteger a la moneda única a cualquier precio.

El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo de ministros de Finanzas de la zona euro, Jean-Claude Juncker, y el consejero del Banco Central Europeo Ewald Nowotny descartaron las preocupaciones sobre el nivel del euro, pese a una caída del 12 por ciento contra el dólar en lo que va del año.

Un portavoz del Gobierno alemán dijo que Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, habían acordado cooperar en las estrategias de crecimiento de la zona euro y en sus posiciones sobre las normas financieras globales en la cumbre del Grupo de las 20 naciones del próximo mes.