La Secretaría de Hacienda ajustaría el gasto público ante una caída más pronunciada de los ingresos del petróleo, antes que buscar un endeudamiento o subir impuestos, afirmó el titular de la dependencia, Luis Videgaray Caso.

Nuestra prioridad debe ser mantener la disciplina de la política macroeconómica para asegurar la estabilidad, específicamente en la política fiscal, donde la decisión del presidente de la República es que cualquier necesidad de ajuste por una disminución de los ingresos habrá de acomodarse reduciendo el gasto público. Es decir, no habrá un incremento en el déficit público, por el contrario, el objetivo este año será mantener la promesa de no elevar impuestos , precisó.

Al participar en la presentación del Estudio Económico bienal de México, realizado por la OCDE, Videgaray detalló que México ha dado pasos significativos en la estabilidad macro, y que después de experimentarla, está listo para mantenerla.

El último recorte

Fue en 1998 cuando los precios del petróleo disminuyeron los ingresos del sector público en un monto superior a 1% del PIB respecto a lo previsto.

Para compensarlo, el entonces secretario de Hacienda, José Ángel Gurría, instrumentó tres recortes al gasto público durante ese año.

En aquel momento el precio del petróleo alcanzó un piso de ocho dólares por barril, nivel al que llegó en diciembre de ese año. Entonces, el promedio anual del precio del hidrocarburo fue de 10 dólares por barril.

La diferencia con la situación de hace 16 años, precisó el ahora secretario general de la OCDE, está en las coberturas petroleras que compró el gobierno de México y le garantizan los ingresos presupuestados.

Por su parte, Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda, reconoció que para México la caída en el precio de la mezcla mexicana de exportación, sí es un reto para las finanzas públicas tanto en precios como en cantidad; pero no se vislumbra ningún riesgo , aseguró.

En el marco del Seminario de Perspectivas Económicas 2015, Reformas en Acción , organizado por el ITAM, aseguró que la economía mexicana cuenta con mecanismos para mitigar el entorno de volatilidad provocado por el precio del crudo.

Contrario a las declaraciones del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, el subsecretario descartó que la caída en el precio del petróleo, que este jueves cerró en 40.47 dólares por barril, genere recortes al gasto público y que no se contemplan modificaciones en el marco tributario.

Para el 2015 no hay ningún riesgo de que se generen recortes al gasto, porque el presupuesto ya está armado con 79 dólares por barril y la cobertura petrolera blinda al 100% ese precio , comentó.

Aportela insistió en que el marco tributario vigente que arrojó la reforma hacendaria ha permitido mitigar los choques de volatilidad en los mercados internacionales.

Es importante mantener la flexibilidad de las finanzas públicas y la reforma fiscal es la que permite tener dicha flexibilidad para enfrentar la volatilidad que se observa a nivel internacional , puntualizó. Por ello, insistió, es importante mantener el marco fiscal vigente.

Sobre las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2014, el funcionario confirmó que la menor plataforma de producción petrolera le restará 0.4 puntos porcentuales a la tasa de crecimiento prevista para el año pasado.

Para el 2015, la Secretaría de Hacienda mantiene un rango de crecimiento entre 3.2 y 4.2%, y prevé que la trayectoria del déficit sea estable durante este año.

Recorte en gasto corriente, la opción

Raymundo Tenorio, académico del Tec de Monterrey, sugirió reducir el gasto corriente.

El gobierno debe recortar el gasto corriente, porque si realmente quiere reactivar la economía no puede sacrificar el gasto de inversión que se dirige a la infraestructura. Del gasto corriente 82% es irreductible, pues se tiene comprometido a la educación, desarrollo social e intereses de deuda , manifestó.

Destacó que en caso de no realizar ajustes, el panorama podría afectarse para el 2016, donde podrían volver los gasolinazos, incrementar los impuestos o bien aumentar la deuda del país.

Para el 2016, si se empeñan en mantener el tamaño del gasto, pese a la falta de ingresos del petróleo, vamos a traer un nuevo incremento a la deuda que podría llegar hasta 50% del PIB. Si el gobierno continúa con su promesa de no hacer modificaciones a la política fiscal hasta el 2018, para el 2016 habrá gasolinazos de nueva cuenta .

Para Alberto Gómez Alcalá, analista de Banamex, el panorama de los precios del petróleo seguirá reduciéndose hasta el segundo semestre del 2015.

Los bajos precios continuarán durante la primera mitad de 2015, pero esperamos un moderado repunte hacia final de año. Nuestro escenario central considera que el mercado podría alcanzar un nuevo equilibrio en 53 dólares por barril para la mezcla, pero en un panorama pesimista lo ubicamos en 45 dólares .

Por su parte, Jesús Valdés Díaz de Villegas, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, consideró que un posible recorte al gasto público en este 2015 conllevaría un menor crecimiento de la economía mexicana.

El académico explicó que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se tiene que analizar por el lado de la oferta y la demanda, en este último entran el gasto público, de consumo e inversión y las exportaciones netas, por lo que si el presupuesto se contrae evidentemente traería una contracción del PIB.

Con la caída del precio no vamos a tener la cantidad de inversión esperada, entonces también se contraería el gasto en inversión, México no tiene muchas opciones porque su mercado doméstico es estrecho, por lo tanto afectaría la actividad productiva , explicó Díaz de Villegas.

Explicó que ante la postura del gobierno federal de no incrementar o crear nuevos impuestos en este 2015, la lógica se dirige hacia una reducción al gasto público, pues la coyuntura sociopolítica del país es sensible en este momento para que se apliquen nuevos gravámenes.

Ingresos petroleros