Tras una serie de fallidos cabildeos entre organizaciones sindicales y patronato, las negociaciones para concretar un proyecto de reforma laboral en España entrarán hoy en su recta final.

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero presentó el viernes ante el Congreso el proyecto de reforma que debería ser aprobado el 16 de junio por los ministros.

El documento afronta los cambios más importantes que necesita nuestro mercado laboral , explicó Zapatero en una rueda de prensa.

Sin embargo, los dos principales sindicatos españoles, Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT), que suman juntos unos 2 millones de afiliados, reiteraron la amenaza de convocar a una huelga general si el proyecto de reforma no se modifica.

Este texto, de acuerdo con la UGT, lesiona los derechos de los trabajadores ; mientras que la organización patronal, la CEOE indicó que dicha propuesta no permite una disminución real de los costos por despido y no contribuirá a crear nuevos empleos.

Es clave para el desempleo

Y es que el gobierno, a través de estas modificaciones, pretende fomentar el empleo en un momento en que en España está desocupada más de 20% de la población activa, el doble que en la eurozona y la tasa más alta de los países del euro.

El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, explicó que tal propuesta introduce el concepto de flexibilidad que da la posibilidad a una empresa para que pueda realizar ajustes en los horarios de trabajo de 10 a 70 por ciento.

Además propone tipos de fórmulas que dan seguridad jurídica para el empresario y garantías para el trabajador si se tiene que extinguir su contrato.

Asimismo, se discutiría una mayor la participación del Fondo de Garantía Salarial para aportar una parte de la indemnización del despido de trabajadores, sin hacer que el empresario pague más y sin quitarle el derecho al trabajador de recibir lo que le corresponde.