A las empresas alimenticias no les cae nada bien la idea del Gobierno argentino de congelar los precios de 1,650 productos. En primer lugar, porque se trata de una medida que fue anunciada antes de conocer la visión de las compañías.

En segundo, porque entienden que el contexto de pandemia sobre el que se decidió imponer programas como Precios Máximos -que congeló los precios- ya no está presente, por lo que no hay argumentos válidos como para volver a esa etapa.

Durante los últimos días la mayoría de las empresas del sector fueron presentando el listado de productos que incluirían dentro de esta gran canasta, y ahora aguardan el visto bueno del Gobierno, aunque el foco de la discusión está puesto, sobre todo, en el valor que se tomará como referencia hasta el 7 de enero próximo.

Uno de los ejes de las discusiones estuvo puesto también en la posibilidad de que se generen inconvenientes en el normal abastecimiento de los puntos de venta, sobre todo por la baja rentabilidad que ya hoy representa la fabricación de estos productos.

Al respecto, Comercio Interior sostuvo que se seguirá de cerca este aspecto, e insistió en que tiene "varias herramientas" para ir contra quienes no abastezcan correctamente.

El Gobierno está apurado por anunciar un acuerdo, un término que las empresas no están del todo conformes con utilizar ya que no ven con buenos ojos este nuevo congelamiento. Por esto, pidió a las compañías alimenticias que todavía no acercaron sus propuestas de productos que lo hagan "sin falta".

"Preferimos conocer las nuevas reglas de juego cuanto antes, y no seguir dando más vueltas", se quejó el directivo de una de las principales alimenticias del país.