La perspectiva de que la mayor economía de Europa pierda su apreciada calificación crediticia AAA ha alterado a los alemanes, de por si molestos por pagar la cuenta de los rescates, y generó pedidos de una postura más dura respecto a Grecia y otros países en problemas de la zona euro.

Mientras políticos y economistas buscaban por todos los medios aclarar que la revisión a la baja del panorama crediticio de Alemania por parte de Moody's tendría un impacto inmediato mínimo en los costos de endeudamiento, los alemanes de a pie decían estar preocupados.

Si las cosas resultan como las prevé Moody's, entonces tendremos problemas aquí con el desempleo. Si perdemos confianza en que las cosas mejorarán, eso traerá grandes problemas para la economía", dijo Memet Dogan, un trabajador del transporte de 45 años en Berlín.

Alemania ha sido un referente de estabilidad en medio de la crisis de la zona euro. Sus bonos son considerados un refugio seguro ante los problemas de la región y los inversionistas pagaron por prestarle dinero a Berlín en las últimas subastas de deuda.

No obstante, la fortaleza de Alemania implica que ocupa el lugar de principal pagador regional y los contribuyentes están hartos de que su dinero, ganado con esfuerzo, vaya a parar a asistencia a vecinos a los que consideran libertinos.

Por ello se oponen a más rescates, y un sondeo hecho para la televisión alemana y publicado el mes pasado mostró que el 83 por ciento decía que Grecia debería renunciar a la zona euro si no acataba las condiciones de su paquete de ayuda.

Hans Michelbach, miembro de la Unión Social Cristiana de Bavaria (CSU por su sigla original), partido hermano de los demócratacristianos (CDU) de la canciller Angela Merkel, describió la decisión de Moody's como "una señal de que incluso la elasticidad alemana no es ilimitada".

Alemania hizo una gran contribución solidaria para estabilizar países de la zona euro altamente endeudados. Asumir una mayor carga será difícil y duro de explicar a los ciudadanos", agregó.

Algunos sondeos muestran que la mayoría de los votantes apoyan la dura postura de Merkel hacia los rescates, que ha incluido imponer severas condiciones a cambio de ayuda y resistir la mutualización de la deuda.

Con el temor a que un acuerdo de 100,000 millones de euros para apuntalar a los bancos españoles podría no ser suficiente, la advertencia de Moody's -que llegó demasiado tarde en la noche para que los diarios impresos alcanzaran a publicarla- muestra que el espacio de Merkel para maniobrar en el país disminuye.

"La oposición a más compromisos para medidas de rescate posiblemente se endurezca", dijo el economista del Berenberg Bank Christian Schulz, y agregó que "el hasta ahora pequeño grupo de rebeldes (a los rescates) en la coalición (de Merkel) podría crecer".

Para el economista es improbable que el costo de endeudamiento de Alemania aumente debido al cambio del panorama de su calificación, ya que sigue siendo percibida como un refugio seguro.

RDS