Mientras no se logren tasas de crecimiento económico mayores al 5% anual del PIB y una ampliación de la base gravable, las fuentes de recursos públicos podrían seguir siendo limitadas, por lo que la siguiente administración que encabece Andrés Manuel López Obrador deberá considerar la necesidad de una reforma fiscal, aseveró el sector privado.

Frente a la creciente necesidad de recursos que requiere el gobierno morenista para cumplir eficientemente sus funciones, de apoyos y becas, y bajo la premisa de no considerar la creación de nuevos impuestos o aumentar las tasas existentes, será indispensable un sistema tributario que tenga la capacidad de generar nuevos ingresos conforme la economía crece, opinó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

“El reto que enfrentará la nueva administración no es trivial ya que, por una parte, y en medio de un entorno de escaso margen de maniobra, deberá concretar su objetivo de reducir el gasto superfluo, aunado a mejorar la eficiencia en la asignación de los recursos. Por otra, tendrá que realizar esfuerzos para ampliar las bases gravables e impulsar la formalidad con el fin de aumentar la recaudación tributaria para atender las necesidades de la población en materia de educación, salud y seguridad”, consideró el organismo privado.

A través de su mensaje semanal, los analistas del sector empresarial explicaron que aunque las autoridades hacendarias han logrado avances en materia de ingresos tributarios con la aprobación de la Reforma Fiscal del 2014, se podría inferir que el bajo ritmo de crecimiento de la economía, que en los últimos 24 años promedió un avance anual de 2.4%, ha jugado un papel en contra de un mayor dinamismo en la recaudación de impuestos.

Una presión adicional en este contexto para las finanzas públicas, pueden ser los programas sociales propuestos por el nuevo gobierno, como duplicar las pensiones y la asignación de becas, entre otros, que requerirán de recursos adicionales.

“Dado el interés que existe en fortalecer las finanzas públicas es fundamental llevar a cabo una revisión estricta del gasto y concretar los ahorros para que el resultado neto realmente contribuya a un gasto que incida en el crecimiento económico y el bienestar de las familias”, abundó el CEESP.

El sector Privado recordó que el excesivo gasto no ha tenido un efecto importante en el crecimiento ni ha contribuido a reducir la pobreza, pero si se ha reflejado en un creciente déficit que se tuvo que financiar con deuda. Del 2008 al primer trimestre del presente año la deuda total del sector público (saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público) aumentó en 5.9 billones de pesos.

Por ello, consideró, recaudar con equidad, eficiencia y sencillez es indispensable en este entorno. Es una obligación adecuar el andamiaje del sistema tributario nacional, que es la principal herramienta del Estado para hacerse de los recursos suficientes para el ejercicio de sus funciones y cumplimiento de sus obligaciones.