El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, dijo en París que quiere un acuerdo global sobre la situación financiera de Grecia antes de que termine mayo.

Hasta entonces no vamos a pedir nuevos créditos a los acreedores de Grecia, afirmó durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo francés, Michel Sapin, en la primera etapa de su gira europea para buscar apoyos en busca de reducir la deuda del país.

Varoufakis también dijo que quiere visitar próximamente Berlín y Fráncfort, sede del Banco Central Europeo (BCE), y otras ciudades europeas, como Madrid, para explicar la postura de Atenas sobre las condiciones de la deuda.

Europa, y Alemania en particular, observan con prudencia los primeros pasos del nuevo gobierno heleno, en su apuesta por un acuerdo a nivel europeo para aliviar su deuda, que actualmente representa cerca de 175 % del Producto Interno Bruto (PIB) griego.

Varoufakis agregó que quiere entrevistarse con Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas, encuentro al que calificó de esencial por la importancia de su economía en Europa.

BCE coincide

En tanto, Erkki Liikanen, miembro del consejo del BCE, destacó la importancia de alcanzar un acuerdo para extender el pacto de rescate a Grecia antes de finalizar febrero, o el banco central no podrá seguir prestando dinero a los bancos helenos.

El programa de rescate de Europa para Grecia parte de un paquete por 240,000 millones de euros (270,000 millones de dólares) brindado junto con el Fondo Monetario Internacional, expira el 28 de febrero y, de ser renovado, podría dejar a Atenas incapaz de cubrir sus necesidades financieras y excluir a sus bancos del respaldo de liquidez del BCE.

Nosotros (el BCE) tenemos nuestra propia legislación y actuaremos según eso (...) La extensión del programa de Grecia expirará a fines de febrero; debe hallarse algún tipo de solución, o no podremos seguir dando préstamos , dijo Liikanen, quien también es gobernador del Banco Central de Finlandia, al canal público YLE.

No creo que alguien pueda esconderse de las realidades en la economía , agregó.

En cuanto a la posibilidad de un descuento a la deuda griega, Liikanen indicó: Se ha realizado una reestructuración significativa de deuda con inversionistas privados. El BCE no puede financiar directamente a un Estado, que es lo que significaría en este caso .