La actividad económica registró en marzo su mayor contracción desde octubre del 2009 al mostrar una tasa negativa de 2.6% anual, con cifras desestacionalizadas, informó este martes Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), el cual da un seguimiento mensual a la economía mexicana, presentó en el tercer mes del año su mayor contracción desde octubre del 2009 cuando, por los efectos de la crisis financiera mundial, la economía se contrajo 4.1 por ciento.

Con el registro de marzo, la economía de México ligó 11 meses de contracciones en su comparación anual. La actividad económica presentó una disminución de 1.3% en términos reales en marzo de este año respecto al mes de febrero.

Analistas pronosticaron que la caída en marzo fuera mayor que la de los meses previos, ello debido al impacto económico de las medidas de confinamiento y distanciamiento social implementadas por el gobierno para mitigar el contagio del Covid-19.

En los meses posteriores, correspondientes al segundo trimestre del año, esperan que las contracciones sean aún mayores.

Al interior del reporte se detalló que sólo las actividades primarias -que se refieren a la agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza- registraron un crecimiento 8.4% anual, ello tras la caída de 6.5% de febrero.

En el caso de las actividades secundarias, las cuales se refieren al sector de las industrias, hilaron 13 meses de caídas, con un registro negativo de 4.9 por ciento.

Lo anterior se debió a la caída de 7.0% en el sector de la construcción, mientras que las industrias manufactureras se contrajeron 6.4% y la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos, 0.5 por ciento.

Dentro del sector de las industrias sólo la minería mostró un incremento de 1.5% anual.

Por su parte, las actividades terciarias -el sector servicios- se contrajeron 2.00% anual. Dentro de este sector, los servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas fueron los que sufrieron una mayor contracción, con una tasa de 26.3%, su mayor caída desde mayo del 2009. Le siguieron los servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos, con una contracción de 8. 6 por ciento.

Sólo las actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales, así como los servicios financieros y de seguros; inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles mostraron crecimientos, de 9.7 y 1.3% respectivamente.