JPMorgan matiza el optimismo del gobierno mexicano acerca del PIB esperado para este año, y lo ubica en 3.4 por ciento. No obstante, a estar medio punto porcentual debajo de la previsión oficial, de 3.9%, advierten que la economía está bien orientada para completar una aceleración en su actividad para el último trimestre del año .

Esta historia de aceleración, relata el banco en un análisis emitido a sus clientes, descansa en la política fiscal expansiva, así como en la recuperación de la actividad de la construcción, factores que, observan, se verán reforzados por las mayores ganancias de la exportación y la mayor demanda de Estados Unidos.

De acuerdo con el análisis desarrollado por el economista en jefe para México de JPMorgan, Gabriel Lozano, se espera que al normalizarse las condiciones de liquidez en el mercado mundial, conducido por la política monetaria de Estados Unidos, se va a moderar el flujo de inversiones de cartera a México .

Esto es un riesgo, advierte, si se toma en cuenta que la cuenta corriente se ha financiado de forma importante por el flujo de capitales.

De ahí la relevancia de agilizar las negociaciones en torno a las regulaciones secundarias de las reformas aprobadas el año pasado .

Será fundamental -agregó- que la aplicación de la reforma energética avance con rapidez, dando un impulso a la Inversión Extranjera Directa, que ayude a compensar la disminución de las inversiones de cartera. Reconoce que México goza de una oferta de capitales, y que los bonos gubernamentales continúan en niveles aproximados a los que se tenían antes del cambio en la retórica de la Fed.

El economista destaca que al arranque del año las cuentas fiscales y externas del país se ven saludables; sin embargo, enfatiza que tendrán que monitorearlas para confirmar este análisis.

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