Las acciones bancarias cayeron con fuerza ayer, arrastradas por temores de una regulación financiera más estricta en Estados Unidos.

Lo anterior en medio de las negociaciones en el Congreso estadounidense, para formular una ley que obligaría a los bancos a incrementar sus montos de capital para sobrellevar futuras crisis; así como la implementación de mayores restricciones a sus operaciones.

Lo que se vislumbra como la mayor reforma al sistema financiero desde la década de los 30, luego de la Gran Depresión.

Asimismo, el nivel récord que tocó el costo por asegurar la deuda pública de Grecia asestó el golpe final a los mercados.

De esta manera, los bancos cayeron con fuerza, en Europa las acciones de Barclays y BNP Paribas se hundieron 4.59 y 4.99%, respectivamente. Los de Deutsche Bank perdieron 2.26% y los del francés Société Générale bajaron 4.52 por ciento.

Así, el índice alemán Dax perdió 1.44%, en tanto que el francés CAC 40 y el británico FTSE 100 cayeron 2.37 y 1.51%, respectivamente.

Mientras que en Wall Street, los títulos de JP Morgan y Bank of America cayeron 2.2 y 2.7%, cada uno.

Con esto el promedio industrial Dow Jones retrocedió 1.41% y el índice bancario KBW perdió 2.2 por ciento.

Luego de las negociaciones en el Congreso, se preparará la iniciativa de ley que será sometida a votación la próxima semana.

Así, la incertidumbre por el alcance que pueda tener esta ley, que limitaría las ganancias de los grandes bancos, generó nerviosismo en todo el mundo.

Ni siquiera las positivas cifras de empleo y pedidos de bienes duraderos de Estados Unidos pudieron limitar las pérdidas.

Las solicitudes por el subsidio de desempleo cayeron en 19,000, a una tasa ajustada de 457,000, al cierre de la semana pasada, y los pedidos de bienes duraderos, sin incluir transporte, subieron 0.9% en mayo.

Pero esto fue contrarrestado por la débil perspectiva que dio en días pasados la Reserva Federal sobre el ritmo de la recuperación económica.

El Presidentede la Fed reconoció el vacilante ritmo de la recuperación estadounidense y renovó su compromiso de mantener sus tasas en niveles históricamente bajos.

Lo anterior siguió pesando en el ánimo de los inversionistas.

En la Bolsa Mexicana de Valores, el IPC se hundió 1.07%, por su parte el índice Bovespa de Brasil cayó 1.88 por ciento.

Hoy la cautela prevelecerá de cara a la reunión de las 20 naciones más desarrolladas y emergentes (G-20), que se llevará a cabo este fin de semana.

En esta ocasión los líderes analizarán los riesgos de los actuales problemas fiscales.

Sólo Estados Unidos acudirá con una propuesta clara sobre la reforma al sistema financiero, la falta de iniciativa del resto de los países ha generado incertidumbre.

Con este contexto, la volatilidad continuarán en las próximas jornadas y los especialistas prevén que los índices accionarios entrarán en un proceso de consolidación, ante la falta de señales positivas que generen optimismo entre los participantes.

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